sábado, marzo 10, 2007

Restaurante Choco


Nos comentaron que un amigo nuestro, que es chef, trabajaba en un restaurante que decían que era una maravilla, el Restaurante Choco,  miré en la red y vi que había ganado el premio como restaurante revelación de Andalucía en el último "Madrid Fusion" que tanto salió en la tele. 

Ni corto ni perezoso reservé para irnos con Sole, sabíamos a qué íbamos, un sitio pijo con comida.. fusión. El Restaurante Choco es una chulada, todo en gris con decoración minimalista, salón grande, pero sólo con dos mesas, además no doblan turno, toda la noche la mesa es tuya, así que comes relajado. Te reciben muy amablemente, como dice el periódico, te atienden como si fueses un invitado en su casa, con un trato muy personal e íntimo. Lo primero que ves es a todos los cocineros trabajando, la cocina está comunicada con la entrada para que veas la materia prima con la que trabajan y como lo hacen.


Tiene dos comedores, el nuestro era una sala mediana pero sólo con dos mesas, para disfrutar del espacio, algo que es raro de ver hoy en día en un restaurante. Tiene muy buena carta de vinos, prácticamente de todas las denominaciones, nos dejamos aconsejar y bebimos Valdubón de Ribera del Duero, los platos de la carta eran lo que uno imagina que es un restaurante imaginativo, un nombre más largo que la propia descripción del plato; la carta no es demasiado amplia, unos 4 o 5 platos por tipo, "Para Picar", Entrantes, Pescados y Carnes.


Pedimos y empezó "el espectáculo", la cena es todo un proceso y para empezar nos trajeron para el centro unos cuencos, el primero con Nueces de Macadamia caramelizadas, el segundo con Crostini Integrales con semillas mojados en aceite de oliva y "Filopizza", eran una hojas finas como un papel de una reducción de queso con sabor a pizza, muy original y sabroso. Fuimos a saludar a nuestro amigo Daniel a la cocina, no nos veíamos desde que estuvieron en casa en Madrid antes de la boda, porque él y su mujer Anabel, no pudieron venir. Daniel es alemán y cocinero profesional y tuvieron durante un tiempo un restaurante de cocina internacional en Córdoba, ahora trabaja también en el comedor de un centro para niños con "Síndrome de Down", es una persona muy comprometida.







De siguiente plato de degustación nos trajeron una "Emulsión de Berberechos e Hinojo", era un vaso para comer con cuchara, la emulsión cubierta por huevas de salmón y aceite... es difícil describir el sabor.. raro por no decir otra cosa. Un sabor difícil. Luego nos trajeron lo que habíamos pedido ya nosotros, unas croquetas acompañadas de pimientos y cebollas asadas que estaban buenísimas. De entrante pedimos lo más original de la carta, un "Chumpón" (es como se llama en Córdoba a los Chupa-Chups) que tenía el corazón de foie, el resto de queso de cabra y estaba recubierto de ceniza, si, si, ceniza vegetal; se acompañaba de una compota de frambuesas y un vaso de vino húngaro  Era muy original y la mezcla de sabores era increíble  fusión total. Junto al plato en vez de una platito para el pan, había uno gemelo, con dos huecos y durante toda la comida te ofrecían panes recién hechos, calentitos, de sabores: setas, tres especias, aceitunas, queso, algarroba, almendra, comino, eucalipto... todos muy ricos, porque al final los probamos todos. Y de plato principal yo me pedí cochinillo asado, nos explicaron que estaba 7 horas a fuego lento y la última media a fuego fuerte para que quedase crujiente, y lo acompañaban de lichis y extrusión de zanahoria, muy muy bueno. Sole el plato de la primera fotografía, una lubina con tallarines de choco y ensalada de Rúcula y flores con crema amarga de rúcula, que le encantó.


Después nos trajeron una botella de vino de Malaga, un vino dulce muy muy afrutado, nada empalagoso que nos regalaba nuestro amigo Dani, riquísimo, pero ya era el tercer vino que tomábamos en la cena.. así que cogimos una "cogorza graciosa" que no hacíamos más que reír  sobre todo Sole y yo. De postre me pedí "Deliciosa Marta" que es un brownie de chocolate blanco con todo eso que se ve en la foto de caramelo, una preciosidad de plato. Y Dani tuvo otro detalle más y de postre nos regaló una fuente con trufas de chocolate puro, casi sin azúcar  de ese amargo tan rico, piruletas de chocolate blanco y dulces de fresa, riquísimos. Así que nos lo pasamos genial y comimos de película, un restaurante muy original, con un servicio excelente y que te recomiendo mucho mucho... pero sabiendo lo que vas comer, platos originales, cocina fusión y comida diferente.

El Restaurante Choco es un sitio moderno y diferente para Córdoba, muy recomendable. 

5 comentarios:

  1. Hay que tener amigos hasta en el infierno

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  2. Anónimo12:06 a. m.

    Eso queda fatal decirlo Carlos. Los amigos: o son amigos o son enemigos, y los enemigos que se queden lejos en el infierno.

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  3. Hola niñosssss!!! La comida estuvo bastante bien, pero se te ha olvidado comertar que el pan de finas hierbas sabia a "vips vaporus", y el de setas a pan mojado en lentejas.... (lo siento pero tenia que decirlo). Por lo demas todo genial.
    UN besito

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  4. Bueno Sole, no te olvides del Hinojo con Berberechos... aaarrrrgggg!!! :-D

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  5. Para Carlos y Anonimo, no filosofeis y además las cosas no son blancas o negras, si alguien no es amigo... es nada o sólo un conocido. Yo para mi hay gente que como si no existiera. Bastantes cosas buenas hay en la vida como para darle vueltas a ciertas personas ¿No creeis?

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