sábado, octubre 17, 2009

Y se nos acabó el verano...

Ya nos vamos de Miami, tras nos días, pocos pero muy intensos nos da mucha pena irnos a otro sitio, aunque sea otra etapa de un viaje que está siendo muy divertido, dejar Miami Beach atrás nos ha dado mucha pena a los cuatro. Sobre todo por que nos han avisado de que en Washington nos íbamos a encontrar mucho frío y posiblemente algo de nieve.... ¡Con el calor que hace en Miami!


Pero bueno, es lo que tienen los viajes, que detrás de una etapa llega la siguiente y conocer Washington es una de las cosas que más ilusión me hace de este viaje por que es una ciudad que no conocemos. El viaje ha sido una maravilla, apenas dos horas desde Miami y un vuelo que, haciendo un chiste fácil: Se nos ha pasado volando.



Nada más llegar a Washington ponernos un montón de ropa y recoger nuestro nuevo coche de alquiler en el Aeropuerto de Dulles (hay otro que es el Aeropuerto Ronald Reagan), el descapotable es para Miami, pero aquí hace demasiado frío y además seremos cinco, así que necesitamos más espacio. Te presentamos nuestra mono-volumen de Jeep, mucho más grande y espaciosa, aunque me da a mi que vamos a seguir con problemas tras tanta compra.



Ya que nos conoces sabrás que en nuestra lista de restaurantes-indispensables faltan un par de sitios, uno de ellos ya lo puedes tachar, se trata de Red Lobster. Nuestro restaurante de marisco favorito, antes de salir para Washington hemos mirado donde había uno para nada más llegar ir a comer.





En este restaurante se come sano, nosotros hemos empezado por nuestra ensalada, lo malo es la salsa que le echan como aliño, que es cualquier cosa menos light.

Ignacio se ha pedido un plato de pescado y marisco variado.

Yo he pedido pollo a la parrilla con una brocheta de gambas y vieiras... mmmmm

Sonia unos tallarines con pechuga de pollo con especias cajún indias. Y "Salsa del cuñao" que es como llamamos aquí a la "Salsa Alfredo" (por el hermano gemelo de Ignacio que se llama así) que es una salsa de nata suave con especias.

Javi ha pedido porciones de pechuga de pollo empanado con patatas.

Como te haces una idea, hemos comido de maravilla, además el camarero era un chico majísimo. Nos ha sorprendido el carácter de la gente de aquí, es muy abierta, muy amable, sobre todo la gente de color (que aquí son la inmensa mayoría), en Miami son mucho más fríos.

Y por fin ¡Mi primer hotal Whyndam que no es el de Orlando! Que tenía muchas ganas de ver uno para ver si todos son como aquel y la verdad es que si, que se mantiene el estándar de confort de hotel de 5 estrellas.

La estancia en este hotel (y el de Atlantic City) ha sido nuestro regalo de boda para los novios. Como nosotros preparamos el viaje pensamos que este seria un bien regalo y así tambien se ahorraban un buen dinero y desde luego que va a ser algo inolvidable.

La gente del hotel es majísima, creo que es la gente más amable y divertida que he encontrado nunca en un hotel, tanto en la recepción como en conserjería  De hecho el hotel presume de haber ganado dos años consecutivos el premio a la mejor atención y desde luego los merece.

Y muy chulo es que el hotel está decorado de Halloween, lo estaban poniendo esta misma tarde, así que hemos aprovechado para llevarnos nuestros caramelos de "Truco o trato".


El hotel es un edificio que está hueco al interior, que es un efecto muy chulo, con el ascensor de paredes de cristal, que siempre da mucha vistosidad.

Nosotros estamos en la cuarta planta y vemos la recepción desde arriba. La verdad es que cada día estoy más contento de lo de Whyndam, por que nos está abriendo muchas puertas.

Y claro.. estamos de "Luna de Miel" así que Ignacio tenía que entrar a Sonia en la suite en sus brazos. Nos moríamos de risa.....

La suite es una pasada, más de 100 metros cuadrados con dos dormitorios, dos baños , salón, comedor y cocina americana.





La cocina es lo mejor, por que el rollo este de tener la cocina abierta, con la barra es una chulada.

A Sonia e Ignacio les ha encantado el regalo, estábamos todos alucinando con la habitación.


Está totalmente equipada, con una batidora mucho mejor que la que tenemos. Todos los electrodomésticos y todo el menaje que podamos necesitar.

Tiene otros muchos detalles, como una bolsa de palomitas o polvos para hacer limonada. Todo lo necesario para el café, hasta un estropajo.


Y esta es la habitación de los novios.



Con su jacuzzi...


Y esta es la nuestra.



No le falta un detalle.

Y además nos han hecho un regalo al llegar, lo han hecho tambien alguna vez en Orlando, te dan un "Pack de bienvenida" que es una bolsa llena de productos variados. No es nada valioso, pero si es una atención extra que te dan. A todos nos gusta que nos regalen cosas, así que lo agradeces, sobre todo cuando viene precedido, como ha sido el caso hoy de una atención excelente y un trato amable y divertido hace que lo valores todo más.

El Pack contiene elementos de lo más variado, desde sobres de sacarina con fibra, una chocolatina, pastillas para el dolor de cabeza, pasta de dientes... una serie de productos en paquetes mini que siempre viene bien tenerlos.


En la recepción hay una máquina para hacer palomitas, que Javi nada más llegar ha ido a por su paquete, como ves en la foto, por que olían de maravilla.

Hemos estado esta tarde de compras para el desayuno de mañana, aunque luego volveremos para comprar la cena, pero ya con Maria José, que el grupo crece hoy.

A Sonia le ha encantado ver a Paul Newman en los paquetes de salsas, le hemos contado como él con su mujer tienen una gran gama de productos alimentarios, cuyos beneficios son para fines sociales.


Y ya parece mentira que ayer estuviésemos en pantalones y manga cortos, ahora tenemos camisa de manga larga, jersey y abrigo... y 7 grados de temperatura. El viaje es como si volviese a empezar por el gran cambio que supone.

Pero lo importante es que ¡Ya estamos en Washington! Mañana conoceremos la ciudad, con Maria José en el grupo. Vamos a pasarnoslo bien y si quiere llover, que llueva.

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