domingo, noviembre 22, 2009

Restaurante Texas de Brazil

Todo lo bueno se acaba, este viaje que era larguíiiiiisimo en los planes se nos ha hecho cortíiiiiiisimo, nos parece muy lejano cuando empezó eso si, parece como si todo lo de Nueva York hubiera sido en otro viaje en vez de en este, pero por otro lado, se nos ha hecho cortísima la estancia en Miami, así que ahora tenemos una morriña de lo más tonto por que no nos queremos ir. Bueno, si nos queremos ir... tú me entiendes.

Que tenemos energía renovada y ganas de hacer muchas cosas, pero por otro lado queremos mantener esto que tenemos aquí de playita, piscina, sol, gimnasio..... pero como he empezado la entrada tengo que seguir, todo lo bueno se acaba y hoy hemos celebrado la despedida de la ciudad.

Es nuestra última noche y hemos salido a cenar a un sitio espectacular, que tenía ganas de conocer, es un restaurante brasileño llamado Restaurante Texas de Brasil, si me he llevado la cámara de fotos, pero resulta que es un sitio de estos con luces super ténues y la cámara me ha dicho que tururú a hacer fotos. Pero he buscado por la red alguna foto por que el sitio nos ha impresionado, es espectacular por el tamaño, los salones son amplísimos y altísimos, muy elegante.

Y todo el frontal del restaurante tiene vistas a la marina y a la ciudad de Miami, con el centro de la ciudad, de rascacielos justo en frente, es una chulada. El sitio tiene un servicio fuera de serie, de los mejores que he visto en mi vida, nos han atendido fantásticamente, nos han tratado genial y la verdad es que hemos disfrutado mucho la cena.

Es un restaurante brasileño, así que lo normal en estos sitios es que tengan un buffet de platos frios, en este caso muy grande, muy completo, Javi tenía antojo de queso y había de todos los tipos y muchas cosas que aquí no se suelen ver como aceitunas, cantidad de vegetales a la parrilla, jamón, ensaladas...

Los dos hemos coincidido que es el mejor buffet que hemos visto en un brasileño. Tú puedes elegir cenar sólo del buffet, que te aseguro que está genial o luego hacer el "rodicio" que son las espadas de carne.


Nada más entrar hay una columna de vinos de más de 6 metros de alta. En nuestro caso, como estábamos de celebración hemos pedido una copita de vino de España para brindar por la última noche en Miami del 2009. El sitio es caro, pero el vino es ya prohibitivo, la botella más barata no bajaba de los 50$ y el precio normal rondaba los 100$ en vinos que sé que no valen ni la mitad. Pero el alcohol aquí tiene muchos impuesto y además son de importación, así que lo mejor es traernos el vino en la maleta la próxima vez :-D Por dos copas de Faustino de Rioja nos ham cobrado 18$.. ahí es nada.


Y luego la cena completa se compone de las clásicas espadas de carne, yo hoy estaba carnívoro, así que lo hemos hecho. Las carnes son excepcionales, muy bien preparadas, había decenas de camareros con espadas todo el tiempo. En la mesa tienes un papelito rojo por un lado, verde por el otro para que lo pongas por el lado verde si quieres que te sigan sirviendo carnes o rojo si quieres parar, pues hemos tenido que poner el rojo varias veces por que no hacían más que ponernos carnes y carnes y como además estaban todas buenísimas, pues no parábamos. Una cosa que nos ha gustado mucho es que no sólo sacaban una carne, por ejemplo "Filet Mignon" sino que lo sacaban en distintos puntos, te iban diciendo "Filet Mignon Medium" o "Filet Mignon Well done" para que tu eligieras no sólo la carne sino además si la querías muy hecha o poco hecha, que eso no lo habíamos visto nunca.

La verdad es que hemos cenado estupendamente, ademas he probado el cordero con menta que es uno de esos platos que llevas toda tu vida oyendo nombrar pero no terminas de entender la mezcla de los sabores y ha resultado ser algo delicioso. Los brasileños aman la carne y tienen muy buenas, hoy se notaba.


Hemos cenado de maravilla, el servicio un 10, intachable y super atento, muy profesionales, a veces nos rellenaban las copas de agua o nos cambiaban los platos o las servilletas y no te dabas ni cuenta. Como apoyan las espadas de carne para servirte, a veces dejaba un cerquito en el mantel, pues rapidamente venía detrás un camarero que ponía una servilleta encima para que no se viera la mancha... detalles muy cuidados.


Así que nos vamos de Miami Beach tristes pero satisfechos. Hemos encontrado un sitio para nuestras "cenas especiales" :-D


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