miércoles, septiembre 30, 2009

Arquitectura al aire libre

Una de las cosas que más me ha gustado del Balneario de Palacio de las Salinas ha sido su Museo de Escultura al aire libre. Una iniciativa muy buena, por que es llevar el arte a donde está la gente y además crea un entorno, mezclando el paseo, con el paisaje y el arte que es algo único. Así que hoy el Blog se pone cultureta, pero quería compartir contigo estas esculturas tan chulas, aunque como siempre, el arte está en el ojo del que mira, así que júzgalas tú:



Como ves se mezclan las obras con la decoración del propio palacio. Este angelote "descompuesto" presidía el estanque, frente a la fachada del balneario.


Esta escultura monolítica me gustó mucho, era altísima, aunque a mi se me antojaba como una tabla de surf.. pero de varias toneladas :-D


Las obras son de estilo contemporaneo, no había nada clasicista. Que tambien es un juego que me gustaba, por que el edificio es un "pastel clasicista" sin embargo las esculturas eran propias de la Fundación Miró.


Todas las obras tenían una placa con el nombre del autor y detalles técnicos.







Y la sorpresa ¡Nos hemos encontrado una vecina! se trata de una versión de la Menina de Manolo Valdés, igual que la de Alcobendas. Pero en pequeño.



Por todas partes del balneario había esculturas, hasta en el parking de las bicicletas. Tambien dentro del edificio por los pasillos, pero más pequeñitas, claro.


Esta es la que más me ha gustado, me recuerda a Miró.


Y unas viejas conocidas, estos extraños árboles no era la primera vez que los veía... me gusta reconocer cosas, aunque sean estos árboles de inodoros y lavabos.... si has estado en Praga, estos "árboles" decoran el boulevard principal.







Si te gusta el Arte, te recomiendo:


Y termino con una obra que me ha gustado mucho, es sobre el amor entre un perro y su amo. Se lo quiero dedicar a Larry, un perrito que ha amado mucho a sus dueños.

martes, septiembre 29, 2009

Balneario Palacio de las Salinas

La estancia en este Balneario del Palacio de las Salinas en Medina del Campo, Valladolid, ha sido el premio del concurso del Centro Comercial "La Gran Manzana". Nosotros hemos estado en balnearios otras veces, pero han sido visitas de un día, lo de estar en uno de fin de semana era algo nuevo, que además nos viene de maravilla un poco de descanso. Desde que volvió Javi de sus vacaciones, que parece que fue hace un siglo ya, no hemos parado ni para coger aire, así que esta escapada a un sitio como este nos ha venido como "agua de Mayo", mira que preciosidad:

El palacio me recuerda a los típicos castillos del Loira en Francia. Es un edificio precioso, además está muy cuidado todo, no sólo el edificio en si, sino todos los detalles de su entorno. Es un sitio totalmente concebido para relajarse.. de hecho demasiado para mi gusto que no he podido escribir el Blog desde allí por que no había donde poner el portatil en la habitación ni acceso a Internet.

Por dentro es totalmente palaciego, se corresponde mucho con la imagen que puedes tener de un balneario de película. Es un edificio grande, de espacios clasicistas y muy decorados. El público de este balneario son principalmente personas mayores, de hecho hay muchos grupos del Imserso y nos comentó el recepcionista que practicamente todo el año esta lleno con ellos, que este estilo les gustará más que a nosotros. Para mi me sonaba demaisado a una película de miedo.

Pero para lo que está hecho es verdad que lo cumple, son espacios relajantes, además hay una exposición de esculturas y antigüedades por los pasillos, por lo que es muy entretenido pasear.

Lo que no nos ha gustado ha sido la habitación, era muy pequeña y la cama bastante incómoda, de hecho al completar la encuesta de calidad lo hemos puesto como lo peor. Pero lo hemos dicho al recepcionista (que son super majos los que hay) que hay habitaciones mejores, que tenemos que avisarlo al reservar que nos den una habitación mejor, por que si hay renovadas.

El otro punto flaco del sitio es la comida, me ha decepcionado y tú ya sabes que es algo muy importante para mi. No es un restaurante como tal, sino un comedor con menú (25€ que me parece caro) a elegir, con sólo 4 opciones a elegir y la pinta de la comida era un poco "comerdor escolar". Así que nos hemos ido siempre a comer a Medina del Campo, que está a dos minutos y se come de maravilla, sobre todo nos gustó "La Taberna del Buda" donde se comía genial y muy barato, el dueño era un chico super majo y donde sirven las mejores croquetas del mundo!!!

Uno de los espacios más chulos es la cafetería, que si tenía wifi, que además sirven un chocolate riquísimo, nos pasamos unos ratos muy chulos ahí, yo con el portatil y Javi de charla con su madre.


Lo habitual era encontrarse a todo el mundo en albornoz, que al llegar nos llamó la atención, luego te acostumbrabas y era algo típico ya. Nosotros nos reíamos mucho con los grupos de viecejitas del Imserso, que cuando pasábamos Javi y yo en albornoz se callaban todas se daban la vuelta y se nos quedaban mirando descaradamente de arriba a abajo :-) ¡Míralas que animadas ellas!
Lo mejor, de lo mejor, de lo mejor del balneario es el SPA, todo el centro de aguas es una pasada, de los mejores que hemos estado. El circuito dura dos horas y cuando hemos salido de allí estaba tan relajado que no me tenía de pié.

Empieza con un jacuzzi durante 15 minutos para que la circulación se active y luego empieza lo mejor que son las piscinas, donde vas haciendo un circuito que durante tres minutos te van dando chorros de agua, empezando por la planta de los piés, subiendo por las pantorrillas, muslos, el culo, los lumbares, la espalda... uno de los más divertidos es el chorro en la tripa. Camas de burbujas, columnas, chorros de cisne de esos que te caen en el cuello y te dejan sedado. Y luego termina todo con las saunas de vapor y la seca que vas alternando con duchas de agua fria. Todo buscando reactivar la circulación y además el agua tiene propiedades medicinales para tratar varias cosas, que a mi me interesase las psoriasis.

Y luego los jardines, una verdadera maravilla, he hecho un montón de fotos, pero te las pongo mañana, que ya me iba a quedar esto enorme.


Como te decía todo está pensado para relajarse, el jardín es una chulada para estar leyendo. Incluso estos días que no hace calor, al sol se está muy bien.

Dime que no apetece sacar el libro de Millenium y ponerte a leer al sol con un zumo fresquito....

Una cosa que nos ha faltado, ha sido alquilar una bici, se pueden alquilar en el mismo hotel y por delante pasa un carril bici que pasa por una arboleda y te lleva hasta Medina del Campo, que es u recorrido muy bonito.

Esta es una capilla o iglesia que está en los jardines, la han decorado con obras de arte muy modernas, que le da un puntito muy chulo. No está abierta al culto, es decorativa.
Y una de las joyas del hotel es la piscina, esta vez no pudimos pasar la mañana en ella por que no hacía la temperatura que invitase, pero nos quedamos con las ganas.

Puedes reservar este hotel más barato en http://www.hotelmania.com.es/ y pagarlo al llegar.
El surtidor de agua de la piscina es una preciosidad, una escultura contemporanea que le da un toque a la piscina muy modernos. Es un choque muy bueno que en un edificio tan clásico haya cosas tan modernas como esta, ya verás las fotos de mañana de las esculturas de los jardines.

Y lo que me ha terminado de conquistar del hotel ha sido que tenga paneles solares, para mi esto es algo básico, que debería estar en todos los edificios, todo el parking está cubierto de paneles, de modo que están muy integrados en el edificio y sus instalaciones y además contribuye con el medio ambiente.

Nos lo hemos pasado muy bien, hemos descubierto un sitio que nos ha gustado y está a menos de dos horas de casa, así que ahora que sabemos que hay habitaciones mejores que la que nos tocó (de todos modos ¡A caballo regalado....!) espero que volvamos a repetir ese magnífico tratamiento de aguas. ¡Y a comer en Medina del Campo!

domingo, septiembre 27, 2009

Restaurante El Ermitaño, Benavente

Hace un par de años Ana de Prado, amiga nuestra que trabajaba en Gifmania, decidió dejarlo todo y empezar una nueva vida en el mundo de la hostelería. Se trasladó a León para estudiar cocina y dar un giro de 180º a su vida. La cocina era una de sus pasiones y lo ha convertido en su medio de vida, estudió con una de las mejores notas de la clase y luego hizo prácticas en el Parador de León. Así que no ha tenido difícil encontrar trabajo en el Restaurante El Ermitaño de Benavente (Zamora), que tiene una estrella Michelín.


Como íbamos a ir a Medina del Campo a pasar el fin de semana de balneario, Javi y Ana organizaron un desvío (de 100 km ) para ir a verla, conocer donde trabaja y pasar el día con ella. Que antes venía a menudo por Madrid, pero poco a poco cada vez viene menos y hacía ya tiempo que no nos veíamos.

El Restaurante es un edificio muy grande es un gran caseron restauradísimo, Ana nos contó que se quemó en el año 2000. Y como se suele decir de las desgracias surgen las oportunidades por que han hecho una gran restauración y modernización, el resultado es un edificio clásico muy cuidado pero con todas las comodidades.

Una cosa muy chula es que no tiene un único gran comedor como suele ser habitual en los restaurantes, sino que son pequeños espacios con varias mesas que te da una sensación muchísimo más íntima a la hora de comer. Además permite un servicio más dedicado al tener el camarero menos mesas para atender.

El servicio es excelente, la atención muy buena y "se lo trabajan", el maitre nos preparó unos menús según le íbamos diciendo, ya que por los problemas de Javi con el pescado no nos merecía la pena hacer el menú degustación. Así que según le decíamos lo que nos gustaba nos confeccionó un menú a medida.

Mi aperitivo fue una crema de pimientos asados con huevas de anchoas y aceite de oliva. Una crema muy suave que había hecho la propia Ana, que se hace con pimientos asados sin piel y pasados por la Thermomix con un poco de nata.

El aperitivo de Javi era de lengua ahumada picada, mezclada con más cosas. Estaba muy muy rico. Yo nunca había probado la lengua, la verdad es que por que me daba algo de "grima" pero aquí la probé y me gustó mucho. No hay que tener prejuicios con la comida.

Cuando íbamos camino de Benavente, Ana ya estaba trabajando en la cocina y nos envió un SMS diciéndonos que pidiésemos: Rollitos de Cecina con foie y membrillo, que era una especialidad de la casa. Javi y yo al ver el mensaje nos miramos ¿Cecina, foie y membrillo juntos? ¡Vaya mezcla! Y luego cuando lo vimos en la carta ponía que el foie era cocido, no a la plancha. Así que dudamos si pedirlo o no. Pero al final (por suerte) hicimos caso de la recomendación y lo pedimos ¡Una delicia! La mezcla de los tres sabores daba un gusto genial, los rollos que ves son la cecina envolviendo el foie y luego la salsa de membrillo al lado... ¡Genial!

En otro entrante que nos pedimos fue un foie a la plancha, que sabes que es una de las cosas que más me gustan de la cocina, un foie, además este estaba muy poco hecho por lo que estaba más sabroso todavía.

Y yo de plato me pedí carne a la parilla que la acompañaron de una ensalada de brotes con salsa de lima que estaba muy buena. Ana me contó que la había hecho ella y cortaba los brotes uno a uno para la ensalada. Es un sitio donde se cuida muchísimo todo el tema de la materia prima.

Y el mejor de todos los platos, fue el de Javi, el maitre recomendó que en vez de pedir una carne más común probase algo más elaborado y le sugirió este Ossobuco, que estaba hecho como una lasaña con una capa de pasta china con la carne y una crema que era como una bechamel de patata asada y una salsa que estaba buenísimo, para los dos lo mejor de la comida.

Y los postres... mmmmmm el mio era una mezcla de queso de cabra con chocolate blanco, es eso que parece un huevo, era como un helado, pero no estaba frío  como una crema más sólida, sin ser una mouse. Uvitas peladas y dados de gelatina de mosto.

Y el postre de Javi era una "cama" de pastes a medio cocer de chocolate con chocolate con leche, manzana y chocolate negro.

Como te decía la imagen del local es un sitio clásico, pero luego te fijas en los detalles y lo que parecen vigas son las conducciones de aire acondicionado, tiene wifi y cosas por el estilo. Verdaderamente sobresaliente.

Y una genialidad de El Ermitaño es que cuando terminas el postre te ofrecen el café y entonces te dan una tarjeta para que te subas a la buhardilla del caserón donde tienen una especie de cafetería, es un espacio para relajarse, con una decoración de madera e instrumentos musicales. La genialidad es que así cambias de espacio y la comida no se hace tan larga y de su lado liberan la mesa con posibilidad de doblar turno.

Es un espacio muy sencillo y muy cómodo. Allí esperamos a que Ana terminase su jornada y se reuniera con nosotros para enseñárnoslo todo.



Ana vive en el propio restaurante, ella y otros trabajadores, el sitio es mucho más grande de lo que parece.

Una de las cosas que hace del restaurante un sitio especial es su horno, tienen un horno de leña tradicional que tienen 24h al dia caliente para mantenerlo en funcionamiento óptimo. Se nota mucho en como está cocinada la comida que sea en algo así en vez de un horno moderno.

Y este es el horno por dentro de la cocina, dentro tiene una plataforma que está siempre girando para ir metiendo la comida. Es una maravilla.

Y este es el espacio de Ana en la cocina, es donde ella elabora los complementos de los platos y los aperitivos. Poder visitar la cocina de un restaurante así es una cosa que me hacía muchísima ilusión.

Esta es la parte de la cocina destinada a los entrantes y los primeros platos, cada lado a una cosa, todo está separado y muy organizado. Ana nos lo dijo, que esa cocina funciona como un reloj, que ella ha aprendido mucho ahí.

Otra cosa muy chula del sitio es que tienen un huerto, que es visitable por los clientes del restaurante, en el que cultivan plantas aromáticas que se usan en los platos y algunas verduras.

Otra parte del "negocio" (aunque Ana no trabaja en esto, sino sólo en el restaurante) es que organizan eventos, sobre todo bodas. Tienen unos jardines enormes (y muy bien cuidados) donde ofrecen banquetes.
El sitio es una preciosidad y con la buena comida que tienen, deben ser una bodas espectaculares. Sonia e Ignacio ¿No os podéis replantear la vuestra y nos hacíamos una escapada a Benavente?




Al final nos quedamos toda la tarde con Ana, como ella vive allí estaba en su casa, nos pusimos al día en todo el tiempo que hacía que no nos veíamos y rememoramos los viejos tiempos.

Fue una visita muy apetecible, conocimos un restaurante genial y pasamos un día muy bueno con una persona a la que queremos mucho y echábamos de menos.