martes, septiembre 21, 2010

Plantación Magnolia

Lo primero que nos viene a la mente a todos al pensar en el Sur de Estados Unidos previo a la Guerra Civil son las mansiones de "Lo que el viento se llevó". Esas casas en medio del campo, con los campos y los esclavos. Todo eso desapareció, pero la gente de aquí saben que es un gran reclamo como parte de su historia, así que hay varias de aquellas plantaciones que hoy en día estan abiertas al público. La más famosa de todas ellas se llama "Magnolia Plantation" que es una de las más antiguas de Carolina del Sur y también fue la primera de todas ellas en abrir al público. Hoy en día es una verdadera atracción turística, además lo tienen muy bien montado.


Es una de las plantacíones más antiguas, se creó en 1676 por la familia Dayton, que mantuvo la plantación por 15 generaciones. En un principio fue una plantación de arroz y tenía esclavos. Con el tiempo se hizo famosa por sus jardines, ya que el propietario quiso agradar a su mujer, construyendo un gran jardin de estilo inglés, algo que no era habitual en Carolina. Con el tiempo se añadieron varios tipos de jardines y un pequeño zoo.

La casa principal y todas sus riquezas fueron totalmente destruidas durante la Guerra Civil. La casa fue quemada, no se sabe si por los soldados de la Unión (Norte) o por los esclavos a modo de venganza, como se cree hoy en día.

Es muy popular desde hace años y grandes visitantes han sido Eleanor Roosevelt, George Gershwin, Henry Ford u Orson Welles. En 1870 se convierte en la primera atracción turística de los Estados Unidos creada por el hombre con el nombre de Magnolia.


La casa es lo primero que se ve al llegar y claro, a todos se nos escapó el OOoooohhhh porque es muy majestuosa con esos jardines delante. Pudimos visitarla por dentro y por fuera, aquí si me dejaron hacer fotos, pero dentro me dijeron que no era posible, así que no te puedo enseñar como lo tenían montado, con muebles auténticos reproducían cada uno de los espacios de la casa a lo largo del tiempo.


Es fácil imaginarse en un sitio así como fue la época del Sur, esa época señorial y romántica en las que estas mansiones estaban en su esplendor  Con fiestas en sus salones y gente con unos vestidos incomodísimos, con el calor que hace aquí, por este porche. Es un sitio interesante para conocer una historia que nos es lejana, salvo por las películas.



La casa fue reconstruida 4 veces desde su creación, cada vez más grande. Aquí puedes ver todas sus evoluciones.


Es un sitio paradisíaco  porque además el clima aquí es muy bueno, los jardines son muy de película y se ve que es así todo el año. De hecho estas plantaciones eran el destino fundamental de los ricos de la Filadelfia de esa época en verano.


Este es el estanque de paseo de la casa, porque luego tenía toda una serie de estanques y lagos que se destinaron para la observación y preservación de aves. Este es el único que se recorre a pie, los otros se visitan desde un trenecito para no molestar a los animales (y porque es un recorrido muy largo para los americanos).



Se ven muchas cosas al gusto europeo, como el puentecito de estilo inglés.


Este reloj parecia el escenario de "Alicia en el Pais de las Maravillas", en medio del jardín, en la zona que hoy en dia se ha acondicionado para comer.


Este es el lavavo del baño, pero me gustó tanto que no he podido evitar hacerle la foto para que lo vieras.


Y hemos comido allí, no un banquete de película de época, sino algo bastante más moderno, pero igual de americano :-)

En la plantación tenían sus campos donde vivían los esclavos. Hoy en día se conservan unas pocas de las cabañas en las que vivían, ya que se imparten seminarios de historia americana allí. Eran cabañas familiares con la chimenea en el medio del espacio.


Siendo como son los americanos que nos le gusta hablar de lo que no se sienten orgullosos, en este caso si que se hablaba mucho de la esclavitud. Se ve que en esta zona tienen menos reparos a tratar el tema, eso si, dato curioso, todos los visitantes éramos blancos, cuando los negros allí son casi mayoría.

Este era nuestro colorista guia, un tio divertidísimo, para lo poco que le podíamos entender, porque hablaba tan rápido y con tantísimo acento que apenas le seguíamos.


Esta es una tradición que trajeron los esclavos de África que todavía se conserva, la cestería con juncos y hojas. Los fabrican a mano y son muy populares en Charleston. Eso si, son caros, es artesanía buena, son verdaderamente pesados y productos de calidad. Un cesto puede costar 200$.


Y esta es la imagen más típica con la que sales de allí, con estos árboles gigantescos, llenos de eso que cae, que curiosamente se llama "Musgo Español" aunque nosotros no tengamos de eso.


Todos los grandes árboles están llenos de eso, es una especie de parásito que vive en sus ramas y llega a cubrir los árboles por completo.


Por un lado da susto, se asocia con el miedo, pero por otro da una imagen muy bucólica de los árboles y crea una atmósfera chula.



Este es el trenecito que hay para visitar las reservas de animales. Se hace un recorrido por los bosques alrededor de la plantación y los lagos donde vivien los cocodrilos y aves.


El sitio es un paraiso y hay zonas que hoy en día se usan como conservatorios de aves.


Y muchos cocodrilos y tortugas. Como nadie los molesta se ven muchos.








Y lo peor para mi eran las arañas, en mi vida he visto tantas y tan grandes. Veías en el bosque desde el tren telas de araña que unían árboles que estaban separados por 2 y 3 metros con la araña grande como un plato en medio, que debían cazar hasta pájaros. Hubo momentos en el tren que literalmente me moría de miedo cuando el tren pasaba cerca de alguna. En las zonas visitables no se veían salvo alguna que se colaba como esta, que no tiene nada que ver con las del bosque, pero te haces una idea.


Y pasamos a animales más bonitos. Una de las cosas que más me gustó era la parte del zoo, porque era un zoo andando con la mayor parte de los animales sueltos y los podías tocar, acostumbrados a los humanos se acercaban a pedirte comida con toda normalidad.


Y además los veías comiendo todos juntos en los comederos, eran encantadores, yo me los habría traido todos.


Sobre todo los ciervos eran una preciosidad, tan grandes y bonitos. Poder tocarlos, acariciarlos y darles de comer... el paraiso de todo niño como yo. Je je je je


Hasta a las cabras les podías dar de comer.


Si no sabes que regalarme para reyes, me gustan como este :-)
Eso si, a thor le puede dar un infarto si se encuentra eso por el pasillo de casa.


Todo fue bien hasta que las cabras empezaron a pelearse para que las diera de comer. Si es que están como cabras....


Y esta cerda daba un miedo... tan grande, tan fea y haciendo unos ruidos....


Mira al valiente de Javi, alias "A mi que no se me acerque nada"...


Y mi mami tan feliz como yo con los animalitos.


La visita a la plantación ha sido muy interesante y muy completa. Un sitio precioso y con cantidad de historia, además una historia que nos es lejana y poder verla en directo ha sido una maravilla. Me alegro mucho de haber venido y hace que la visita a esta zona sea interesante. Márcatela en tu mapa :-)

2 comentarios:

  1. Marymarisol6:22 a. m.

    Hola Chicos muasssssssssssssssssss, que bonita la zona que estais visitando, me recuerda muchiiiisimo a mi serie favorita Norte Y Sur.
    Yo los árboles esos de musgo español(creo que es asi su nombre), siempre me han dado muchisimo miedo.
    Respecto a lo de las arañas, te diré como vosotros me decis a mi con los murciélagos, pero si no hacen nada y encima se comen los mosquitos y yo cag... de miedo,jajaja.
    Muassssssssssssssssssssssssssss enormes y pasarlo bien,ciao.

    ResponderEliminar
  2. Manuela9:00 a. m.

    Hay que ver lo que vemos y aprendemos con vosotros!!
    Besitos

    ResponderEliminar