jueves, septiembre 30, 2010

Knoxville

¡Frikys del mundo, seguidme! Hoy he alcanzado el cielo de hacer cosas frikys y creo que ya más lejos no puedo llegar.... Vamos, me da hasta vergüenza contarlo, sino fuera porque estamos tú y yo aquí en confianza no lo contaba y si alguna vez alguien me pregunta lo negaré siempre.

¡Hoy hemos ido a visitar una ciudad porque sale en un episodio de Los Simpson! Eah! Ya lo he dicho. Hay un episodio que se llama "Bart en la Carretera" (Bart on the Road) de la séptima temporada, en el que Bart, Nelson, Milhouse y Martin alquilan un coche y se van de viaje en coche por Estados Unidos y discuten a donde ir y finalmente deciden ir a Knoxville, que lo ven en una guía de carretera. Yo he visto cantidad de veces ese episodio y cuando estábamos planeando el viaje dije que teníamos que estar el tiempo suficiente en las Smokey Mountains como para pasar un día en Knoxville y ver las cosas que salen en el episodio de Los Simpson. Yo sé que cualquier otro me habría mandado muy lejos.... pero mi buen Javi, que me tiene muuuuucha paciencia ni me discutió y lo metimos en el plan de viaje.

En el viaje cuando llegan Los Simpson a la ciudad se llevan la sorpresa de que la feria había sido 14 años antes y todo lo que queda está en ruinas. Queda solo la "Esfera Solar" y ellos la derriban por accidente. Es un episodio memorable y seguro que los demás frikys del Blog, como Antonio y Javi (Almeria) saben de que episodio os hablo. Estas son algunas escenas del episodio en las que sale la Esfera y Knoxville.

Aquí puedes ver la bola real y la del episodio.

Y aquí la foto buscada, con la bola y yo delante, un !Yo estuve allí! en toda regla.
Lo admito... ¡Soy un friky!


Y bueno, hemos ido a la ciudad y no se trataba sólo de hacerse la foto con la bola, sino de conocer un nuevo sitio, que soy friky, pero tampoco tanto como para darme la vuelta sin ver el resto. Knoxville se fundó en 1791, lo que la convierte en la segunda ciudad más antigua del Estado de Tennessee y fue su capital en los primeros años.


Es una ciudad pequeña, unos 180 mil habitantes, poco más que Alcobendas y como la mitad de Córdoba. Es una ciudad de "rancio abolengo" en Estados Unidos con mucha historia. Aquí mi madre delante de una estatua dedicada a las mujeres sufragistas, que lucharon por el derecho al voto de la mujer.


Aquí en la plaza principal de la ciudad, que era su antigua plaza del mercado. Hoy en día es una especie de boulevard donde pasear, todo peatonal, lleno de tiendas y terracitas, un sitio muy chulo.



Por la hora se ve muy vacio, pero es un sitio con mucha vida, pasamos un par de veces y las terrazas estaban llenas de gente.


Sitios con encanto. Se nota que no es una gran ciudad, la gente tiene un caracter más abierto.


Y un detalle, una de las calles más importantes de la ciudad es la "Calle Gay", no sé si tendrá algo que ver, pero ya es llamativo.



Una de las zonas más bonitas de la ciudad es lo que se llama "Old City" o Ciudad Vieja, y es llamada la "Capital Mundial de la Ropa Interior" por que antes había más de 20 fábricas de ropa interior en este barrio.


Es un barrio super pintoresco, decadente, pero a su vez tienen un encanto muy especial. Un barrio romantico lleno de edificios de apariencia industrial del siglo pasado con los ladrillos rojos y pintados de colores. Un sitio que es como una isla en el tiempo, un trozo de hace dos siglos en medio de este.


Un mural en la antigua estación de ferrocarril.



Un sitio con alma.


¿Marisol? !Que se ponga!...


Y en el centro hay un parque que está lleno de estatuas donadas por ciudadanos ilustres y grandes empresas. Por su situación, cerca de grandes estados y de dos de las mayores autopistas del país, Knoxville es un centro de logística importante y la sede de varias grandes empresas, que son las que han pagado estas esculturas que todos podemos disfrutar.








Y llegamos al punto fuerte de Knoxville, la ciudad se hace mundialmente famosa en 1982, mientras España celebraba el Mundial de Naranjito, en esta ciudad se celebraba su Exposición Universal, que puso a la ciudad en todos los mapas.


Fue una de las ferias más exitosas que se han celebrado nunca en Estados Unidos, con unos 11 millones de visitantes y 22 países participantes (en la Expo de Sevilla participaron 112 países y tuvo 42 millones de visitantes). Pero en general Estados Unidos no lo hace bien, porque luego es un país que no responde cuando le llaman, si ellos organizan si, pero cuando es otro el país organizador, es habitual que Estados Unidos no tome parte. Así que muchos países ignoraban su llamamiento.


Esos 22 países en realidad son los vecinos (Canada y México) del país, los aliados más fuertes (Australia, Japón, Corea, Arabia Saudí), la Unión Europea y sólo dos países fuera de estos: Hungría y Perú. No esperes a España, no estábamos en la UE todavía.


Y este es el anfiteatro para los espectáculos durante la feria que se ha mantenido, en el día de hoy además hemos dado con la celebración de una boda.


Y aquí los novios :-)


Knoxville se enriqueció mucho con la celebración y sobre todo se hizo más conocida. Pasó a ser un punto de referencia y todas las instalaciones han sido bien aprovechadas. Los pabellones se desmontaron y alguno se quedó, como el Museo de Arte de la ciudad.


Pero sobre todo se quedó la bola, la "Esfera Solar" que era el símbolo de la feria y se mantiene hoy en día como símbolo de la ciudad.


Hoy en día es un mirador en el centro, que no es demasiado alto para las cosas a las que estamos acostumbrados hoy en día, pero si que tiene unas bonitas vistas y permite hacerte una idea de como es la ciudad. Se ve todo lo que fue el recinto de la Feria y debió ser muy chulo con todos los pabellones y la gente. Me he sentido un poco Bart Simpson y me he quedado con ganas de ver más je je je je


Hoy había una carrera "por el corazón", que no era una carrera corriendo, sino caminando para sensibilizar a la gente sobre los problemas del corazón. Lo curioso es que el evento estaba patrocinado por una cadena de comida rápida.... estos americanos son muy curiosos...


De todos modos lo bueno es que se nota que han sabido aprovechar todo lo que fue la exposición y está todo muy bien cuidado y mantenido. Por ejemplo subir a la bola es gratuito, que en cualquier otro sitio te cobrarían. Y la zona de pabellones es hoy en día una serie de zonas ajardinadas para pasear como esta de la foto de debajo.


La verdad es que no es una gran ciudad ni un gran destino turístico. Konxville tiene poco que ver, en una tarde te puedes ver lo más importante, si quitas museos, pero ha sido una visita muy entretenida y un sitio diferente por conocer.

Restaurante Clint's

Como estábamos en el campo para ir a las Cuevas, nos hemos quedado por la zona para comer, porque al pasar, vimos desde la carretera un sitio que era tan auténtico que parecía de mentira. Todo decorado con utensilios de granja y espantapájaros divertidos de Halloween, un verdadero imán para nosotros. Así que paramos en un sitio en el que no había visto un turista nunca, vinieron a preguntarnos de donde éramos y dijeron que no habían tenido a nadie de España allí. ¡Lo hemos estrenado! Y además hemos dejado el pabellón muy alto, porque nos hemos comido todo, hemos pedido como auténticos yanquis y sido los más educados del mundo. Que ya tenemos mundillo.


El sitio se llama Restaurante Clint's y es total. Chiquitito, al borde de la carretera, con el exterior de madera blanca, un poco viejo y lleno de anuncios de marcas de cerveza viejos. No con mala pinta, ojo, que se ve cada cosa por aquí, que no entrabamos ni locos. Este bien, pero con ese rollo de sitio con tradición ya.




Hasta con su vieja Chevrolet aparcada en la puerta.




Y el menú ya lo dice todo, ya te imaginas que el verde que tienen aquí, lo han pasado antes por el cerdo, como dicen en Aida. Una carta muy completa, mayor que las cadenas y muchas opciones.


El sitio ya lo ves, verdaderamente sacado de una película. Decoración en tooooooodos los sitios. Anuncios antiguos, mezclados con nuevos y en todos los sitios imaginables. No se dejaba ni un hueco.


No se sigue un tema en la decoración, ahí se nota lo auténtico, prácticamente cualquier cosa te podías encontrar en una pared. Desde peluches a chapas de la guerra.


Y tres noches por semana hay música en vivo en el local.
¿Puede parecer esto más una película?


El servicio excepcional  muy amables, gente super educada, divertida. Muchos camareros, más de lo habitual y todos con camisetas del local, nada de uniformes. Me recordaba a las camareras de la serie "True Blood". Un estilo muy informal para el trabajo, pero trabajando muy bien, no nos faltó nada en ningún momento y fueron muy amables.



Éramos los únicos que estábamos comiendo por la hora, tenemos las horas todavía "españolizadas", cuando los sitios aquí abren a las 11 para comer y cierran a las 1 y media y se abre para cenar a las 3 y media y cierran a las 9 y media o 10. Esto es lo más profundo de América. Pero este sitio abre a todas horas, así que pudimos comer (ellos creían que cenábamos) aunque solos.


Viendolas venir, nos hemos pedido unas ensaladas para acompañar. Por echarle algo verde al cuerpo.


En la mesa no hay servilletas, sino que hay directamente dos rollos de papel de cocina para que tú mismo te sirvas. ¡Me encanta! No me gustaría encontrármelo en un 3 Estrellas Michelin, pero en un sitio así le da autenticidad.


En Estados Unidos siempre los platos llevan acompañamiento, suelen ser dos, uno es patatas, qeu siempre te sueltan la retahila de patata asada, puré de patata, patatas fritas, patatas dulces.... y luego ensañada, vegetales, chili, compota de manzana, maiz... cualquier otra cosa. En este caso mis padres se pidieron patatas fritas y okra, el vegetal este de aquí al que se están aficionando.


Javi se pidió cebolla frita y Huss Puppies, unas bolas que se suelen poner aquí con los platos de pescado o marisco, que son como buñuelos fritos. En este caso de los peores que hemos probado, no porque estuviesen malos, sino porque las bolas eran tan grandotas que cansaban un montón.


Y Javi feliz con su ración de langostinos al ajillo :-)


Mis padres, que ya se han aprendido lo de las raciones aquí, siempre se piden un plato para compartir. En este caso un costillar a la barbacoa.


¡¡Y yo me pedí uno entero para mi!!
Deicioso no... ¡Tres pueblos más para allá! Se olía el humo todavía del ahumado en las costillas. No hacía falta morderlas, el olor ya alimentaba. Riquísimas, yo no sé que le hacen a las costillas aquí para que tengan estos sabores.


No se puede comer mejor, de verdad. El sitio ha sido un total acierto, en lo auténtico que hemos visto y en lo genial que hemos comido. Toda una esperiencia yanki. Yo espero que algún día me hagan un examen y me convaliden todo esto :-)