domingo, enero 09, 2011

Restaurante Bodegas Campos

Esta semana en Córdoba hemos querido hacer un recorrido por los tres mejores restaurantes de la ciudad, a saber: El Alma, El Choco y el que hoy visitamos: Restaurante Bodegas Campos. Cada uno en su estilo son lo mejor de la gastronomía de la ciudad. También puedes ver la Guía de Restaurantes de Códoba (http://www.restaurantescordoba.com.es/)



El Alma es un sitio donde comer bien en un ambiente íntimo, el Choco es la mejor creatividad local hecha cocina y Bodegas Campos es donde comer la mejor comida típica cordobesa en un entorno elegante y típico cordobés. Es la primera vez que te hablo de este sitio en el Blog, pero no es la primera vez que voy, aunque fue en la época pre-Blog por eso no ha salido.


Bodegas Campos es un sitio con mucha solera, abrió sus puertas en 1908. Entonces era una bodega dedicada al vino de Montilla Moriles, luego se reconvirtió en Taberna y Restaurante.


Las grandes figuras que pasan por aquí dejan su firma en los barriles de la bodega, como Lola Flores, Carmen Sevilla, el Cordobés, Cayetana de Alba, Sara Baras, José Manuel Soto, Felipe Conde, María Galiana, Joaquín Cortés, Eugenia Martínez de Irujo o Cristina Almeida. 


Y el salón principal de la bodega está dedicado a los barriles firmados por la realeza, los reyes estuvieron comiendo aquí, justo el día que conocí yo a la Reina Sofía, y firmaron su barril, tambien los Príncipes de Asturias en una visita hace poco.



Un sitio de Córdoba con toda la solera de un sitio auténtico y tradicional, que forma parte de la historia gastronómica de la ciudad como pocos. Defensores de la tradición y los productos de la tierra. Todas las carnes que se sirven son del Valle de los Pedroches, una zona de la provincia que puede presumir de tener una de las mejores carnes de España.


Y nosotros tuvimos mucha suerte y nos llevamos una gran alegría, porque al ir a entrar nos encontramos con un viejo amigo, Juan Ramón, que hacía años que no nos veíamos, aunque con Charo su mujer si nos hemos visto (Cena en el Restaurante Añil). Juan Ramón tocaba la guitarra en este sitio desde hace muchos años, es un maestro, yo le he visto tocar y es una maravilla. Ahora sigue trabajando aquí en Atención al Cliente y tuvimos la suerte de que nos hizo una visita completa al restaurante, así hemos podido conocerlo por completo, con toda su historia y poder hacer fotos de todo el sitio para enseñártelo.


Lo que empezó como te contaba, como una bodega fue creciendo al comprar las casas de alrededor, hasta hacerse con un verdadero entramado de casas, que hoy forman los salones y patios del restaurante.


Han mantenido las formas de las casas, en vez de construir un gran espacio diáfano con todo ese suelo han mantenido el suelo y creado una maraña de pequeños salones y patios con muchísimo encanto y donde se puede ver la historia de la ciudad. De todo el complejo tres casas están fechadas antes de 1706 y una de ellas (La Casa de Santo Dios) formó parte de la documentación presentada por la ciudad para su nombramiento como Patrimonio de la Humanidad.


La decoración sigue la misma linea, ya que el restaurante está dedicado al mundo del toreo, así que tienen una espectacular colección de carteles antiguos decorando los salones sobre tauromaquia, cultura y gastronomía de la ciudad.


Y los patios son una preciosidad, porque tienen gente dedicada a su mantenimiento constante, por lo que puedes ver cosas auténticas, porque no ha sido modernizado, sino conservado. Esto que ves es el patio de un antiguo convento, estamos en el claustro y lo de arriba son las celdas.


Y este el "Patio de los Chinos" por las piedras del suelo.


Pases por donde pases es una preciosidad de sitio, lleno de sorpresas en cada sitio, porque no te esperas que un restaurante sea un gran museo como es este caso.


Este rincón de una casa se puede ver el pozo y la pila de fregar con su tabla todavía. Con los útiles de cocina antiguos.


No sabría decirte la cantidad de salones que tiene el restaurante, aquí puedes celebrar una boda para 200 personas, como una íntima cena en una salón privado para dos personas. Hay salitas de todos los tamaños.


Este salón por ejemplo se llama "El Despacho" porque era donde antiguamente estaba quien se encargaba de cobrar y facturar el vino de la bodega, hoy en día es una sala con 10 comensales de capacidad y una decoración preciosa.


Este fue el salón que más nos gustó. La Sala de las Bodegas, con los anagramas de las mayores bodegas cordobesas antiguas, muchas de las cuales ya no existen. Un salón para 14 personas nada más.



Mira que saloncito tan chulo para 4 personas.


Y otro de los más bonitos, La Sala de los Célebres , con los retratos de los cordobeses más famosos de la historia, toda clase de personajes, Antonio Gala, Antonio Cruz Conde, Pablo García Baena, Miguel Salcedo, Ricardo Molina, etc.


Y el salón donde nos tenían la mesa preparada para la cena es el Salón de los Ganaderos. Con los retratos de los más famosos ganaderos y sus sellos (lo que se marca con el hierro) y sus divisas (el lazo de tela). Un salón para unos 30 comensales. Como ves son todo pequeños salones donde dar un servicio mucho más cuidado y en un ambiente más íntimo que una gran sala. La comida podrá ser la misma, pero un sitio así hace que la experiencia sea muy diferente.





La mesa por supuesto tiene el mismo estilo de todo el restaurante. Con la botellita de aceite de oliva virgen cordobés y un portavelas muy grande pintado a mano con el nombre del sitio.


La carta ya te lo dice todo. Platos de la gastronomía cordobesa, tanto en materias primas como en recetas tradicionales cordobesas. Desde luego para el visitante de fuera es una de las mejores oportunidades de probar los platos locales. Yo lo recomiendo mucho, por que no es sólo la experiencia gastronómica, sino la histórica y el servicio es absolutamente excepcional.


Empezamos la comida con un brindis con vino blanco de Marques de Riscal. Riquísimo.


Y los aperitivos: Unas uvas rellenas de queso, queso curado y lascas de bacalao sobre salmorejo.


De entrantes nos pedimos el salmorejo, plato típico cordobés por antonomasia. Que además lo hacen delicioso, con huevo de codorniz y tiras de jamón.


Ensalada de queso de cabra caralemizado con uvas.


Como los salones son pequeños se está muy tranquilo y hay espacio entre las mesas de modo que se puede estar más cómodo sin escuchar las conversaciones de los demás ni temer hablar alto por molestar, se está de maravilla. Fue una cena muy divertida.


Y Juan Ramón nos dijo que teníamos que pedir "SI o SI" el Rabo de Toro, otro de los platos típicos de Córdoba de toda la vida. Nos contó que ellos lo preparan totalmente deshuesado, ya que es un plato difícil de comer, porque tienes que sacar la carne del hueso, y suele ser bastante "guarro", así que allí lo han limpiado y te sirven sólo la carne sobre la salsa recubierto de cremoso de patata. Sole y Javi no se lo pensaron y los dos lo pidieron, yo lo probé y los 3 pusimos la misma cara... ¡ Increíble! Entiendo y agradezco la recomendación de Juan Ramón porque es un plato exquisito y una de las pocas oportunidades de comer fácilmente ese plato.


Yo opté por un pescado, Lomo de rape con cremoso de Boletus. Que nunca había comido Rape, yo no soy muy de pescado, pero me apetecía probar algo nuevo y fue delicioso, con un sabor muy parecido a la langosta, muy bien preparado y las setas riquísimas. El restaurante tiene su propio huerto donde cultivan sus frutas y verduras, esa frescura y calidad se nota.


No hace falta que te diga lo delicioso que estaba todo...
¿Cómo hemos tardado tanto tiempo en venir aquí?



Sole se pidió de postre el estofado de piña con helado de yogur, que la próxima vez que vaya me lo pienso pedir, estaba riquísimo.


Yo me pedí una Emulsión de queso con piedras de granadina. Debajo del queso había trocitos de piña y las piedras de granadina eran helado con gotas de granadina, muy rico.


Y Javi se pidió Torrija. Muy en su linea, no la pude probar porque tiene canela, pero Javi ha dicho que es de las mejores que ha probado.


La cena fue una maravilla. Un sitio realmente excepcional, me ha encantado que hayamos ido, ahora tenemos otro sitio al que ir a cenar en nuestro repertorio de sitios en Córdoba. Y si no lo conoces o hace mucho que no vas, póntelo en la lista de las mejores recomendaciones para visitar la ciudad.


Y no hay nada mejor que después de una cena así dar un paseo por la parte antigua de la ciudad, ya que Bodegas Campos está en la ribera del río. Más que nada, porque después de un vino blanco, una botella de vino tinto y una copa de vino dulce necesitamos darle un par de vueltas a la ribera del Guadalquivir antes de volver a nosotros..... pero nos reímos un montón :-)

1 comentario:

  1. La verdad es que Bodegas Campos nunca defrauda. Es mi restaurante favorito, aunque podemos ir pocas veces... pero me encanta!!! El salmorejo es único, el rabo de toro exquisito!!!
    MUCHOS BESOS

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