miércoles, mayo 04, 2011

La Muerte de un Marajá

Los marajás eran los reyes de la India. Eran reyes a un nivel muy local y cada región o ciudad importante tenía su marajá. Eran la cúspide del sistema político indio hace años. Pero cuando los ingleses llegaron los asimilaron a su cultura, los marajás siguieron coexistiendo con la ocupación india, pero poco a poco fueron perdiendo su poder y pasaron a ser cargos honorarios. Finalmente con la independencia de India perdieron casi todo lo que les quedaba. El acuerdo con el gobierno indio libre fue que conservarían sus títulos y tendrían derecho a la explotación de los edificios, pero no de los bienes contenidos, que pasarían al Estado indio. Los edificios los podrían usar de modo usufructuario mientras viviesen, mientras los mantuviesen bien conservados, pero la propiedad pasaba a ser estatal.


Cuando la India se independizó de los ingleses existían 600 marajás en todo el país. Los marajás han seguido existiendo y hoy en día todavía existen. En España el marajá más famoso fue el Maharajá de Kapurthala, ya que estuvo casado con una española cantante de cuplés: Anita Delgado.

Hoy en día son algo honorario, romántico, económicamente rentable nacer marajá, pero políticamente no tiene poder alguno. Aún así es una figura socialmente muy respetada y los locales, admiran a sus marajás. Estos en muchos sentidos todavía se mantienen muy al margen de los demás ciudadanos, sobre todo por su poder económico, que les permite mantener un estatus superior a la media.

Así los marajás tienen sus propios rituales funerarios (unos rituales que son fundamentales para la cultura india, seas de la religión que seas). Todos los indios tienen que ser quemados y sus cenizas arrojadas al Ganges u otro río  la diferencia con ellos es que en el lugar donde ellos son quemados se construye un monumento funerario, aunque ellos sepan que ahí no hay ningún cuerpo ni resto, ese sitio funciona como nuestros cementerios.

Esto que ves tan chulo son esos monumentos funerarios de los marajás. Grandes obras de marmol de alta calidad, que los marajás dejaban previsto para marcar su status. Este "cementerio" (por así decirlo) que ves es el de los marajás de Jaipur, unos de los más famosos de toda India.

No es un sitio con una connotación tan triste como nuestros cementerios, en realidad es un sitio monumental, cada uno de estos preciosos edificios sólo son una muestra de la "grandeza" que tenía el homenajeado  pero sin una imagen triste.





Los indios tienen costumbres funerarias muy fuertes, fijas y muy ligadas a la religión. Cuando alguien muere, debe ser su hijo varón mayor quien se encargue de llevar el cuerpo a la pila funeraria, si el mayor no puede otro hijo, pero jamás jamás jamás una mujer puede ir a esta ceremonia. Si una familia no tiene hijos varones, otro familiar varón debe hacerlo, pero entonces el difunto ya no irá al cielo. ¿Porqué en todas las religiones a las mujeres se las quita de en medio? Esta norma suya es una hábil manera de mantener la natalidad muy alta, porque todo el mundo se asegurar tener varones que se encarguen de uno para poder ir al cielo.

Y como nosotros somos como el "Caballo de Atila", siempre que vamos a algún sitio para algo, al día siguiente de llegar a India, el marajá de Jaipur se murió. Así que empezaron los rituales funerarios que tienen su comienzo en la cremación del cuerpo. Esto que ves abajo son los restos de la cremación del cuerpo, porque justo visitamos estos monumentos funerarios al día siguiente de su incineración.

Llegamos cuando todavía estaban desmontando toda la parafernalia de la cremación. Esta mujer que ves está desmontando las coronas de flores para reutilizar los elementos.

Este es el palacio del Marajá, porque la casualidad nos ha llevado a todos los puntos importantes de esta historia. Fuimos una tarde a visitar la zona de palacios de Jaipur y allá que dimos con el palacio del marajá, que tenía la bandera a media asta. Siempre nos pasan cosas raras.

Jaipur, como ya has visto con el Fuerte Amber, conserva grandes maravillas. Algunas de ellas todavía bajo el control del marajá que las explota económicamente, como hoteles sobre todo. Este edificio de abajo es un museo de la ciudad con las joyas de su historia. Pero no nos dejaron hacer fotos dentro. Realmente eran muy ricos estos marajás.
Este es el acceso a la parte más privada de los palacios.

Pero pudimos acceder y quiso la casualidad que fuésemos el último grupo que pasó por allí antes de que cerrasen el acceso, así que sólo tuvimos que quedarnos remoloneando para poder asistir "accidentalmente" a parte de las ceremonias. Los ritos indios marcan que cuando muere una persona, sus rituales funerarios deben durar 13 días, durante los cuales se celebran toda clase de ceremonias y reuniones. En este caso pudimos asistir a una especie de misa por el marajá difunto.


Pudimos ver como iban llegando los invitados, la mayoría gente de posibles, porque llegaban en unos coches alucinantes. Además todo estaba muy engalanado, se notaba que era una ceremonia destinada a gente de postín. Las mujeres, por supuesto, no pueden asistir, pero si que vimos llegar a alguna importante, como la propia mujer del marajá (la mujer no puede ser marajá, es un título exclusivamente masculino).

Este es el retrato del difunto marajá, que era joven.
En estas ceremonias todo es muy "blanco", debe ser su color funerario, porque todo el mundo vestía de este color y toda la decoración era igual. Es curioso como nosotros tenemos el negro para la misma función.

Y este chico que me mira y a la cámara es el futuro marajá de Jaipur. Porque los marajás tienen que dejar su título a su hijo, si no tuviese hijos el título y todas sus propiedades pasarían al Estado. Este marajá no tenía hijos, así que lo que hizo fue adoptar un hijo de un hermano suyo, para asegurarse que si le pasaba algo tenía un "hijo" al que dejar el título y las propiedades. Así que el futuro marajá realmente es su sobrino, pero legalmente es su hijo. Para que luego digan que los ricos tienen las cosas fáciles...


Todo el mundo se sienta en el suelo, sólo los de muy alto rango se sientan en taburetes. Por supuesto todo el mundo descalzo, ya que para ellos los zapatos son objetos indignos, así que siempre se accede a los sitios sagrados o "especiales" sin ellos, por eso se va descalzo en los templos y tumbas. En este caso era igual, pero cubrían todo con telas de algodón en blanco.

Los sirvientes y personas de menos rango social no pueden acceder a la zona principal de rezo, sino que tienen que quedarse en el exterior. Para todo hay estatus en esta vida... y en la muerte.

Por difícil que sea decir esto, creo que hemos tenido suerte de poder presenciar un acontecimiento de este tipo, haber podido ver cada paso del ceremonial nos ha ayudado a tener una visión todavía más completa de la sociedad india y sus costumbres. Sé que no es un tema muy alegre precisamente, pero creo que si es un tema muy interesante y se trata de una gran personalidad para los que fueron nuestros huéspedes  así que me parecía algo importante para contar en el Blog, espero que te haya gustado.

4 comentarios:

  1. Yo he leido Pasion India de Javier moro y me ncanto este libro explica toda la historia de Anita Delgado que era de Malaga y como tu dices cantante y se caso con el Maharajá de Kapurthala y cuentan toda su historia de amor y la verdad que me gusto mucho ademas tiene fotografias del Maharajá y de Anita y eran guapetones los dos.

    Sigue contandonos cosas de alli que a mi me encanta, besitos guapo.

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  2. ¡ GENIALES tus últimas entradas !!!

    Para descubrir cómo es realmente la cultura de un país, hay que huir de los discursos preparados para el turismo. Hay que ser un gran observador y mezclarse entre sus gentes. Sólo de esa manera podrás sentir que tu viaje ha sido auténtico, y... qué quieres que te diga ! Vosostros no viajáis solos, nos hacéis viajar también a todos los que estamos al otro lado, y lo hacéis maravillosamente bien !!!

    Gracias por dejarnos vivir estas experiencias!!!

    Besitos

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  3. ME alegro mucho que os haya gustado esta historia. He dudado sobre si dedicarle o no una entrada en el Blog, porque es un tema complicado en el mejor de los casos. Es una mezcla entre una tragedia, la religión, las costumbres... y sobre todo que yo tengo una visión limitada de lo que "capto" en el lugar y me pedo equivocar.

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  4. de la vida sencilla de una familia al lado de una carretera ...al funeral de un marajá!,es evidente que teneis un don para estar en el lugar indicado en el tiempo preciso , qué suerte !, vamos , que lo siento por el pobre marajá , pero poder estar en una ceremonia asi es una ocasión única , sin duda !

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