miércoles, agosto 17, 2011

Un perrito con (demasiada) personalidad

Estos días de Rodriguez me dan para relacionarme más con Thor, porque los dos nos hemos hecho los amos de la casa. Quien tiene perro sabe que son animales con personalidad propia, no son personas, tampoco es eso, son animales, primarios y básicos, pero que tambien tienen su carácter y personalidad propias, yo he tenido perros en otros momentos de mi vida y cada uno de ellos ha tenido su forma de ser diferente. Thor es el primero que ha vivido dentro de casa, quizá es por eso que su personalidad sale más a la luz.

Javi que nunca ha tenido perro comenta siempre que en muchas cosas parece una persona, tiene sus costumbres y hábitos, sus manías, como las tenemos las personas y demuestran su cariño del mismo modo, hay personas a las que por poco que vea, Thor adora, como Cesar y Mari y otras que aunque vea a diario trata con total indiferencia, como algunos vecinos. Si tienes o has tenido perro ya sabes de lo que hablo. Son mini personitas muchas veces. De esos rasgos de personalidad te quiero contar uno de Thor que es genial, es una costumbre que ha tenido siempre y que nos dejó alucinados cuando descubrimos el significado.

Thor jamás toca nada que no sea suyo, el tiene un concepto de la propiedad muy desarrollado, jamás toca nada de nadie, que no le den, le encanta que le hagan regalos y cuando coges sus cosas, ya lo tienes detrás tuya a ver que vas a hacer. Pero tus cosas las puedes dejar en el suelo que no juega con ellas y menos romper nada. Thor en toda su vida no ha roto nada, ni sus juguetes, es muy cuidadoso. Pero hay una excepción, un peluche mio y de Javi que Thor toca en determinadas ocasiones.

Tenemos un muñeco de Baloo, el oso del Libro de la Selva, que está encima de nuestra cama de siempre, es un adorno. Pero en determinadas ocasiones, cuando Javi y yo salimos por la noche de cena, aparece como ves en la foto, puesto en la puerta de casa. Sólo cuando nosotros no estamos y siempre aparece en la puerta para que sea lo primero que veamos al abrir. Cuando nosotros estamos en casa jamás lo ha tocado, ni hecho siquiera el mínimo amago de jugar con él, por lo que era todo un misterio porqué el peluche aparecía ahí cada noche.

Es un comportamiento muy extraño por su parte, porque ya te digo que no toca nuestras cosas y el muñeco siempre está en el mismo sitio, no parece que juegue con él, sino que va y lo coloca ahí para que lo veamos al llegar.

Finalmente descubrimos cual era la historia del peluche y demuestra que este perro tiene muchísima personalidad. Los perros tienen poca memoria reciente, enseguida se olvidan de las cosas. Entonces cuando Javi y yo salimos de cena le dejamos solo, él está acostumbrado a estar todo el día con nosotros, en casa, en la oficina, en los viajes, por eso cuando le dejamos sólo se enfada con nosotros. Pero cuando volvemos a casa él ya se ha olvidado que se había enfadado, de lo contento que está de que hayamos vuelto. Así que para que sepamos que en su momento SI estuvo enfadado con nosotros, coge ese peluche, que es algo nuestro y lo pone en la puerta para que al volver sepamos que se enfadó de que le dejásemos solo.

Como sabe que se le va a olvidar, quiere dejar clara cual era su opinión de que nos fuésemos sin él. El tio es todo un personaje. Aunque tiene que aprender que a veces tiene que estar sin nosotros, me gusta que tenga tanta personalidad.

2 comentarios:

  1. A mi parecer, mejores que las personas. Y a su manera, muy listos.

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