lunes, abril 30, 2012

Barrio de Montmartre

El Barrio de Montmartre de París es una de los barrios más conocidos y pintorescos de la ciudad. Yo tenía un muy buen recuerdo de él y me parecía el corazón de la vida bohemia de París, pero tengo que decir que ha sido la única decepción que me he llevado de la ciudad. Por que quizá lo tenía muy idealizado y luego ha resultado haber perdido, para mi, ese encanto que tenía, esa autenticidad para convertirse en un sitio hiperturístico, hipercomercial y sin alma. Es una pena que haya perdido su encanto, pero bueno, forma parte de a vida de los lugares, que cambian y evolucionan y no siempre a mejor. 

Este barrio fue el lugar donde se gestó el nacimiento del Impresionismo, donde se reunían y vivían los pintores, donde se vendía en los parques, donde se reunían en los cafés. Era donde se reunían todos los bohemios de la ciudad, lo que todos conocemos de la película "Moulin Rouge". Pero ya no es así. 



Hay un parque en el centro del barrio, que se organiza en torno a una colina, en este parque desde siempre los pintores exponen su obra y los clientes pueden ver los cuadros, hablar con ellos, etc. Fue una de las cosas que más me gustó de París la primera vez que vine y el recuerdo que me viene a la mente cuando pienso en París. Era uno de los sitios que más ganas tenía de enseñarle a Javi tras haber visto parques similares en Londres o Nueva Orleans.


Y eso ha desaparecido... es una pena, pero ya no hay pintores que expongan su obra, ahora son gente que pinta cuadros con escenas de París para vender a los turistas. No hay creadores, no ves obras de arte, solo postales, algunas bonitas, pintadas, pero no ves creación o arte en ello. Sólo son productos para vender a los miles y miles de visitantes. 


Y eso lo que dejan los caricaturistas, que han tomado por decenas el parque y van a la caza de turistas para hacerles un retrato. Que no me parece mal, pero es uno de los elementos más que han hecho que haya perdido su encanto, porque ya no hay sitio para las obras de arte en Montmartre.

Y las pocas calles que hay en el barrio están atestadas, miles de personas que impiden que disfrutes del barrio como se debe. 

Todas las tiendas del barrio, los anticuarios, galerías de arte, etc se han transmutado en tiendas de souvenirs, posters y bocadillos. 

Aunque hay cosas que llaman mucho la atención....

Este es el célebre Moulin de la Galette, porque Montmartre tiene su historia. Este molino era un molino de verdad cuando la colina era un campo de siembra, pero se mantuvo el molino y finalmente se hizo famoso porque bajo el se albergó una célebre sala de baile. 

Lo puedes reconocer de cuadros famosos, porque ha sido retratado en obras
 de  Renoir, Toulouse-Lautrec, Vincent van Gogh, y Pablo Picasso.

El corazón de Montmartre es por supuesto la Iglesia del Sagrado Corazón. Como suela pasar con las religiones, unas ocupan el espacio de las otras para legitimarse y aquí existieron desde la antigüedad diferentes templos, el primero conocido desde los druidas.  

Se empezó a construir en 1873, aunque fue decidida su construcción por el gobierno, se construyó por suscripción popular, no pagada por el Estado, dedicada a los franceses muertos durante la guerra Fraco-Prusiana. Se consagró después de la Primera Guerra Mundial. 





Además de ser un edificio precioso, es muy popular porque tiene unas maravillosas vistas de París. 

Falta la Torre Eiffel, porque queda a la derecha. 

Y tiene su tiovivo, como toda ciudad francesa que se precie. 

Este es más famoso por la cantidad de postales que hay de él con el Sacre Coeur. Aunque ahora han estropeado la foto al ponerle tenderetes delante de souvenirs... como el resto del barrio. 

Y es que no te haces una idea de la de gente que hay, no se puede ni andar. Ha perdido su encanto con tanta masificación. Además la parte baja se ha llenado de tiendas feas de ropa barata, que se vende casi al peso y dan un aire muy cutre a la zona. 

Y uno de los sitios más conocidos de Montmartre es el Moulin Rouge, que si no lo sabías, fue construido por un español, el catalán Josep Oller, en 1889. Fue uno de los primeros teatros en ofrecer espectáculos "picantes" y se hizo muy popular. Todavía hoy en día sigue funcionando y es uno de los cabarets más famosos de París. 

Una pena haber perdido uno de mis referentes de la ciudad, pero las ciudades evolucionan. Hay un dicho que dice "No hay que llorar por la leche derramada". Montmartre ya se ha perdido. 

5 comentarios:

  1. Lola Ariza12:32 a. m.

    Impresionante la cantidad de gente que hay.

    Efectivamente eso ya no es lo que era,pero como tú dices las cosas evolucionan unas para bien y otras para mal.

    Ya volví de Sevilla, fué solo el viernes, ahora tengo aquí a mis hijos y nietas pasando el puente y mañana vamos de comunión.
    A ver como está el tiempo porque estamos como en invierno
    Muchos besos

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  2. Tienes toda la razón, es una lástima que haya perdido su autenticidad. Es el gran problema que trae el turismo !

    Recuerdo las 2 primeras veces que fuimos a París que subimos a la Torre Eiffel sin problema, y en la Place du Tertre estaban los pintores trabajando. Claro que de aquello han pasado ya algunos años !!

    Bonitas fotos

    Un besazo

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  3. Caray, si que ha cambiado Montmartre la última vez que fuí no estaba tan masificado. Habia gente pero no tanta!! Por lo que cuentas ha perdido su encanto. Que pena!!

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  4. Hace años que no venia a París por lo que no a cuando se ha estropeado esto, pero es tremendo. Se ha masificado muchísimo.

    Pero bueno, es la vida :-)

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  5. Sonia G4:12 p. m.

    Pues nosotros fuimos en diciembre del 2010 y no estaba así. Era genial pasear por sus calles y no había ese tipo de tiendas. Sí que ha cambiado.

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