lunes, julio 29, 2013

Día en la Playa del Serradal

Estos días que hemos tenido tanto estres ver estas fotos me encantan. El último día de Castellón fue el día de relax del viaje. Nos fuimos a la playa a pasar la mañana. Un poco de descanso, de sol y recargar pilas. Un fin de semana de paz en medio de la tormenta, por ponerme metafórico. Ahora con este verano tan atípico, que ayer saqué al perro con sudadera puesta, tener un día de sol, playa y buena compañía se agradece un montón. 


También es un momento para estar y ser nosotros. Con este momento vital tan revuelto que estamos teniendo, me medio de tantas cosas, recuperar el calor y el contacto de la persona que tienes a tu lado. Un día para sentarnos al lado del otro y poder desconectar del mundo. Sin duda estamos teniendo el verano más intenso de nuestras vidas. Así que haber venido a pasar este par de días aquí y poder compartir el tiempo con nuestra gente ha sido todo un regalo. 

Yo no conocía las playas de Castellón y ahora  mismo, me han sabido de maravilla. Cuando uno lo que necesita es descansar. Esta vista es un paisaje del paraíso. El mar es el mar y siempre tiene ese encanto.


Javi ha aprovechado esta mañana para darse un vuelta y vuelta y volver un poco más negrito de lo que él ya es. Que mira que su piel es agradecida con el sol. 
Y la playa muy bien. Con su bandera azul y muchos servicios. Me han gustado estos dos caballitos de la playa. 
Y los he pasado por Instagram, para compartirlos con el mundo.
Y luego nos hemos ido a comer a un restaurante de la playa. El Restaurante Mar y Mar. Un sitio sin pretensiones, de lo más normal. Pero que tras un rato de sol, disfrutas de algo fresquito. 
Dime que no es la foto más veraniega que puede haber, ni playa ni nada, todos sentados en una mesa con mantel de papel en un chiringuito de playa esperando una paella!
Aunque hay que empezar por algo verde, que el cuerpo lo pide siempre. 
Y ya sabes, el vicio es el vicio y si en una carta hay croquetas, tenemos que pedirlas. 
Sonia, como ya sabes que tiene tara, no come paella, el gran ritual playero, pero bueno, nos come muy bien la niña y se ha pedido un pescado, que tampoco estaba nada mal. 
Aunque claro, esto es un manjar de dioses, porque la paella, hasta la mala y esta era de lo más flojito posible, está buena. Es una "paella de bar" como la ha llamado Eva, pero a mi me ha sabido a gloria, me encanta la paella, me pirra. 
Un niño feliz que ha disfrutado intensamente de este día de playa. 

4 comentarios:

  1. Me gusta verte sonreir ....

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  2. Manuela3:15 p. m.

    Mira que bién, paella Valenciana con sus "garrafons"!! Esa sienta de maravilla en un chiringuito de playa!!

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  3. Anónimo7:18 p. m.


    Ana Urba:

    Preciosas fotos. Como tú dices: el mar, siempre es el mar......las playas de Castellón son muy bonitas.

    David, a mí también me sabe a gloria cualquier paella, seguro que estaba buena.

    Muchos besos.

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  4. Lola Ariza4:40 p. m.

    Que día más playero y completo!!
    Dices que te gusta y te pirra la paella, pero que es lo que no te gusta?
    Que yo sepa menos la canela a la que eres alérgico, con todo lo demás disfrutas muchísimo y eso es una gran alegría porque disfrutas y haces disfrutar con la comida.

    Muchos Besos

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