jueves, abril 03, 2014

Anécdotas divertidas en Restaurantes en Japón

Ayer te conté como son los restaurantes japoneses. Una entrada original sobre las cosas que nos diferencian y te prometí una entrada con las dos mejores anécdotas de restaurantes del viaje, así que soy un chico de palabra y te lo cuento ya. En un país donde no se puede entender lo que se lee y donde las costumbres y alimentos son diferentes, es lógico que te pasen cosas, pero si además eres Miguel, los momentos divertidos están asegurados. Por que las dos historias de hoy son obra del genio y figura de Miguel. Que se maneja muy bien en cualquier circunstancia, la verdad que nos ha sacado durante el viaje un par de veces las castañas del fuego, pero también ha provocado grandes momentos.

Anecdota

La primera anécdota tiene lugar la noche que salimos a pasear por Shibuya, que nos metimos a cenar en un restaurante, muy bonito, todo negro, elegante, con paredes de madera. Un sitio fino, el más fino de todo el viaje. Cuando vemos la carta, toda en japonés y como es un sitio fino, la carta no tiene fotos y en la puerta no hay reproducciones de los platos. Así que Javi saca su papel de que no puede comer pescado y el camarero se echa a reír...

El camarero no habla inglés, la cosa pinta bien. Pero bueno, todo es ponerse. El camarero dice los nombres de los platos. Uno de ellos "Soba" que Miguel rechaza y dice "No queremos sopa" sin saber que la soba sería la protagonista de la segunda anécdota gastronómica. Finalmente el camarero tira de su ingles y dice "Ternera" y ahí decimos que si, ternera para todos... sea lo que sea lo que él ha dicho que es ternera. Que del inglés de los japoneses no te puedes fiar. 

A los minutos nos traen dos bandejas y las ponen en el centro de la mesa. Con costillas de cordero, deliciosas, pero para chuparse los dedos, todos comiéndolas con los ojos muy abiertos, un manjar, la verdad. Pero una para cada uno.. y no hay nada más. Cunde el pánico, que tú verás que nos quedamos con hambre. 

Miguel llama al camarero y le dice que las costillas muy buenas. Pero que queremos 4 bandejas más de ellas, 12 unidades más por lo menos. El camarero pone cara de vaca mirando al tren y vuelve con un papel para que escribamos en inglés lo que queremos. Miguel lo escribe y el camarero se va... hasta que viene la maitre y nos dice que se han acabado las costillas... pero que va a llegar nuestra carne en unos minutos!

Y ahí lo entendemos, las costillas eran un aperitivo que nos invitaba la casa, no era un plato. Un detalle que habían tenido (aunque no es mucha costumbre allí) y claro, Miguel había pedido 4 bandejas más de aperitivos gratis. Por eso vino la maitre corriendo a decirnos que no... juas juas juas

Me imagino la cara del camarero intentando decirle al cocinero que había 6 españoles fuera intentando comer de gratis!


Nos reímos un montón y durante el viaje surgieron muchos chascarrillos sobre lo de comer a base de aperitivos. Los pobres japoneses seguro que no se rieron tanto, pero nosotros somos así. Pensarían que estamos locos. 
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Anecdota
La segunda anécdota ocurre en el restaurante que te enseño las fotos. Un típico restaurante de calle japonés. Con una barra y mesas grandes. Todo de madera con todo lo que necesitas para comer sobre la mesa. Como te comentaba ayer los restaurantes son temáticos, cada uno tiene un tipo de cocina y nosotros entramos en uno que estaba "especializado en Soba"... aunque no sabíamos que era eso. 
Anecdota
La Soba es esto. Es un tipo de pasta fresca que se come sin salsa y fría. Es sabrosa y está muy buena, aunque a nosotros se nos hace raro eso de comer la pasta fría. 
Anecdota
Se come acompañando otro plato, es como una guarnición, pero muy grande. Algo caliente pequeño, como algo de tempura o carne, con su montón de pasta. 
Anecdota
Otra opción para la Soba es tomarla caliente con caldo. Como un gran puchero, este es mi plato. Una gran bowl, lleno de soba pero con caldo caliente y luego una tempura y algo de vegetales. Algo diferente, pero muy rico. 
Anecdota
Miguel se pidió la versión fría acompañando una carne. Pero cuando llegó y la probó lo de la pasta fría no le hizo gracia. Así que llamó al camarero y le explicó que lo quería caliente. El camarero que no entendía como se calentaba la Soba, por que se come frío intentaba decir que si lo quería con caldo. Pero Miguel decía que los quería fritos, pensando en los clásicos tallarines del restaurante chino. 

Pero claro, en Japón eso no existe. La soba se come fría. Pero los deseos del cliente son órdenes y la siguieron literalmente. 

Anecdota
Que el cliente quiere la soba frita. Pues llenan un perol de aceite y echan la soba dentro. Cuando apareció el camarero con la sonrisa de oreja a oreja, todo orgulloso de que había seguido el deseo del cliente. Con unos fideos fritos, duros y crujientes, que habían multiplicado su tamaño por 5. De una guarnición una bandeja de soba crujientes. Nos tirábamos de risa. 
Anecdota
Cuando Miguel probó sus fideos no podíamos parar de reír de verlo. Lo curioso es que hasta así estaban buenos, pero más como aperitivo que como plato. 
Anecdota
Aunque para esto están los platos de los demás y ahora ya la soba fría no le parecía tan mal plato...
Anecdota

4 comentarios:

  1. Manuela8:40 a. m.

    Jejejeje, muy bueno, para veros!!

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  2. Anónimo9:12 a. m.


    Ana Urba:

    Qué divertido. Eso es lo bueno de estar en un país tan diferente: las anécdotas, las situaciones raras que se dan, el no poder comunicarte como quisieras......

    Besos.

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  3. La cara de Miguel con sus fideos fritos no tiene desperdicio, jajaja

    Qué sería de los viajes sin estos momentos !!!

    Oye, por qué aseguras que allí no hay problemas de anisakis ??

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  4. ¡¡¡ Buenisimo !!! jajaja

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