Besos de Perrito

El viaje ya ha terminado oficialmente. Ayer hicimos una locura y es que al llegar a Madrid Barajas, directamente cogimos el coche y nos vinimos para Córdoba. El vuelo estuvo muy bien, hacia ya mucho tiempo que no volábamos en un avión medio vacío  que te permite coger varios asientos para ti solo y viajar tumbado cómodamente  ayer si pudimos. Pero lo malo es que no dormimos demasiado, el horario no nos ayudaba, así que llegamos a Madrid sin dormir pero mas despiertos de lo habitual en estos casos, que siempre llegamos y directamente nos metemos en la cama.
En este caso el avión llegó más tarde y además teníamos que venir a Córdoba a dejar a las “Chicas de Oro” y recoger a Thor y lo malo era que si nos echábamos ya viajábamos de noche  algo que no me gusta nada. Así que decidimos liarnos la manta a la cabeza y dejar las maletas en casa, hacer otras para unos días aquí y venirnos. No está bien viajar con sueño, por que yo soy como los niños chicos, dormiré pocas horas, pero mis horas son sagradas, así que nunca conduzco con sueño por que ya me ha pasado el dormirme al volante y no es una experiencia agradable, aunque por suerte puedo contarlo sin más consecuencias. Pero no te asustes, este no era el caso, estaba despejado, así que nos vinimos tras dejar la casa cubierta con todas las compras (de regalo para la vuelta) nos vinimos.
Nos repartimos a las chicas, Javi en nuestro coche con Conchi y Victoria y yo en uno alquilado con mi madre y Pepi, nada más montarnos en el coche mi madre y Pepi durmiendo…. ¡Genial! Yo que necesitaba charloteo me encuentro con “Las Bellas Durmientes“. Pero la verdad es que aguanté muy bien, le di vuelta a lo bien que nos lo hemos pasado en el viaje. Paramos a mitad de camino para comer en un sitio bastante bueno, demasiada comida tras el viaje gastronómico que hemos tenido. Ahora toca que descansen los estómagos.
Menos mal que después de comer las chicas venían más charlatanas y nos pasamos el resto del viaje de cháchara. Te admito que estaba deseando llegar a casa, devolver el coche de alquiler y comerme a Thor a besos. Cosa que por fin pasó y el muñeco se iba a romper el rabo de tanto moverlo, terminó hecho polvo:

Saltaba, daba besos, saltaba más y daba más besos, a todos, sin para, creí que el perrito se rompía. Es una gozada volver de viaje por verlo tan feliz, tan loco por decirnos a todos que nos quiere. La felicidad le sale por todos los pelos. Te puede borrar la nariz de darte tantos besos. Es una gozada, me da mucha pena separarme de él, pero me vuelve loco el reencuentro, me dan ganas de abrazarle y no soltarle, ahora me paso el día todo el día acariciándolo, es mi niño.

Le hemos traído un regalo que aquí luce, es un nuevo abrigo, que el que tenia antes se le ha quedado pequeño como quedó patente en la última nevada, así que le hemos traído de Miami uno nuevo, esta vez con capucha y todo.

Se lo hemos puesto y lo tolera muy bien, para que lo poco que le gustan estas cosas a Thor, asi que felices con su nuevo regalo y sobre todo con verle tan feliz, es de las mejores cosas de un viaje, volver a casa y encontrarte un perrito deseando darte besos.

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  1. ROSITA
  2. Manuela
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