Bolas de Nieve

Yo no soy un amante de traerme souvenirs de los viajes. Prefiero ir a lo práctico o traer algo que use. Como cosas para la cocina, tazas para el desayuno (que algún día te enseñaré), marcapáginas para los libros o para decorar o imanes para la nevera. Pero los elementos decorativos tradicionalmente entendidos como “souvenirs” no suelo comprar. Con una excepción, unos que me gustan mucho: Las Bolas de Nieve, bolas de cristal, snowballs, etc. Tienen muchos nombres. Que no suelo comprarlas mucho tampoco, por que no suelen ser bonitas en todos sitios. En general la imagen de que todos tenemos de un souvenir es algo llamativo y algo hortera, rara vez se molestan en hacer algo con cierto gusto, pero cuando las encuentro bonitas si que las compro.

Las Bolas de Nieve

Y son un tesoro que tengo, por que les tengo mucho cariño a las bolas. No pretende ser una colección, ni de cada sitio al que vamos. Sino que son las que me han gustado de esos sitios y la mayoría son bonitos recuerdos para mi de grandes viajes. Las tengo todas encima de una pequeña nevera que tenemos en el despacho de casa para tener las bebidas, reminiscencia de cuando trabajábamos en casa.

 

Las Vegas y Miami, la de la ciudad del pecado fue la segunda que compramos y eso que es donde más he visto, Las Vegas es la ciudad que mas souvenirs tiene a la venta. Pero también los más horteras. Así que cuando encontré la bola que tenía muchos elementos de la ciudad y estaba bien ¡Para mi!. Miami es uno de los últimos que he comprado. Fruto de nuestra primera visita a la ciudad y cuando compramos la casa (llegar y topar, ya sabes). Estas dos bolas representan dos de las tres ciudades de mi corazón. Nueva York para vivir, Miami para descansar y Las Vegas para pasármelo bien.

 

Aquí tiene, ahí en medio la tercera bola de las ciudades de mi corazón. La bola de Nueva York es quizá la bola más conseguida. San Francisco es otra ciudad llena de símbolos y al ver la bola me gustó mucho. Florida es por los flamencos, que es un animal que siempre me ha gustado. Que además es el símbolo del Estado de Florida. El por qué de ese animal te lo pongo al final de la entrada, te va a gustar.

 

Aquí nuestra primera bola, la de Hollywood, de nuestra primera visita a Los Angeles. Que me gustó mucho y ahí empezó nuestra mini colección de bolas. La NASA de la primera visita.  Ljajaja bola de Egipto, otro país lleno de merchandising hortera, pero esta estaba chula y aunque ya sabes lo que opino del país, me gusta tener la bola.

 

Y termino con la última adquisición de la colección y la más espectacular de todas. La bola del año pasado cuando estuvimos en las Islas Caimán. Que es la bola más grande y la más historiada, pero es una preciosidad. Y las otras dos son muy especiales, la de Sidney de Australia, es mi bola más preciada. Por que es la bola que tengo de nuestra Luna de Miel. Mirarla me trae muchos y bonitos recuerdos. La del Parque Yellowstone por ser del viaje más divertido que he hecho nunca. Espero que esta colección siga creciendo con las de esos sitios del mundo que tantas ganas tengo de conocer y que tú los veas conmigo.
Y ahora lo prometido. El por qué de que me gusten tanto los flamencos, es gracias a Disney. Consiguió que desde este vídeo que te pongo no pueda evitar pensar en él cada vez que veo uno de estos animales y me de la risa. Es un fragmento de la película Fantasía 2000 y el tema del vídeo es ¿Que pasaría si le dieses un yo-yo a un flamenco? La música es un fragmento del “Carnaval de los animales” de Camille Saint-Saëns. Sé que te va a gustar, no te pierdas todos los detalles, es una genialidad. Desde hoy vas a mirar de otro modo a los flamencos.

11 Opiniones

  1. carlos
  2. Javi
  3. Anónimo
  4. danielita
  5. Anónimo

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