Cena en el Palace

Estos días es Madrid Fusion en la ciudad, el mayor festival de gastronomía de España.Un evento por el que los mejores cocineros del mundo pasan por la ciudad para hacer demostración, tomar contacto con otras formas de cocina y conocer las novedades del mundillo. Te hablo de un evento realmente importante que revoluciona toda la ciudad, como hay tanto visitante interesado en el tema se realizan toda clase de actividades, como exposiciones de arte relacionadas con comida, catas de vinos, etc. Una de las más interesantes es el “Gastrofestival”. Y ahí que hemos estado nosotros para poder contártelo:

Los mejores hoteles de Mádrid, los de 5***** Gran Lujo, se han organizado y cada uno de ellos ha traido un cocinero famoso de otro país para que durante esta semana pasada haga un menú degustación en su hotel con los productos típicos y la gastronomía de su país. Es una oportunidad ÚNICA de probar platos exóticos y preparados por los mejores cocineros del mundo sin ir a esos países. Cocineros de Singapur, Brasil, México, Italia, etc están cocinando en los mejores hoteles de la ciudad. Todos por el mismo precio, un precio fijo con el vino incluido, 75€ por persona, que es dinero, pero para lo que suelen costar estas cosas, es realmente barato (el Sergi Arola Gastro cuesta 200€ por persona).

El hotel elegido por nosotros ha sido el Hotel Palace, el hotel más señorial de Madrid. Situado frente al Congreso y el Thyssen. Es el hotel al que van los reyes y jefes de Estado cuando vienen a Madrid. Pertenece a la cadena de lujo Westin, pero se han mantenido el nombre Palace.

Esta es la recepción del hotel, que al entrar a los dos se nos escapó un Ooooohhh Es magestuosa y muy elegante. Esta vista es algo rara porque está hecha desde lo alto de unas escaleras. Es un sitio precioso. Me acordé mucho al verlo de la recepción del Hotel Waldorf Astoria, donde le dimos un viaje sorpresa a mi madre hace años ya….

Es un hotel señorial al máximo, muy clásico y elegante. Yo para alojarme prefiero un sitio más moderno, pero es un sitio perfecto para tener una estancia romántica y con encanto. Además el servicio es fuera de serie. Pese a que el sitio es tan clásico, el trato es cercano y natural, nada estirado ni afectado. No hay un mayordomo estirado que te hace sentir incómodo ni nadie que te haga la pelota. Un servicio atento y profesional que te trata con naturalidad, muy de agradecer.

Y llegamos a lo mejor, el restaurante… eso que ves es el restaurante. Redondo, bajo una impresionante cúpula de cristal. Con una preciosa columnata que delimita el espacio central, pero las mesas estan por todos lados, tanto bajo la cùpula como bajo el pasillo que la rodea. Es un sitio muy grande y con mucho espacio entre las mesas, que se gana mucho en intimidad.

Es un sitio precioso. Además los domingos a medio día hacen un Brunch (medio desayuno medio comida) con Opera en vivo, que debe ser una maravilla, escuchar música en vivo en un sitio como este. Hemos dicho que cuando vengan las mamis para un viaje las vamos a llevar aquí a escuchar ópera.



Una curiosidad es que en nuestra zona sólo estábamos dos mesas con españoles, en las mesas de alrededor había gente de Portugal, Alemania, Francia, etc pero españoles los menos. Luego lo hablamos con la Maitre y nos dijo que pese a lo famoso que es el hotel es poco conocido como restaurante para los madrileños, aunque si se recomienda para los visitantes en las guias de la ciudad. Así que me toca en el Blog dar a conocer un poquito un sitio tan fantástico como este. 

Y teníamos nuestra mesa reservada porque si no era imposible. Llamamos a otros restaurantes del Gastrofestival para otro día y todos estaban ya completos, ha sido un exitazo. Nosotros hemos tenido mucha suerte de conseguir mesa.


Y no te he hablado de nuestra chef. Te he contado el dónde, me falta el quien… Se trata de Rama Ben-Zvi, una famosísima cocinera de Israel, con su restaurante: “Rama’s Kitchen” (La Cocina de Rama) y si jefe de cocina, del famoso The Fat Duck, que fue el mejor restaurante del mundo hasta la llegada de Ferrán Adriá.



Los judios tienen que comer comida Kosher, que cumple con una serie de normas, como pasa en muchas religiones. Como se trata de una cocinera judía, había dos menús a elegir, uno judio y uno no judio, así que yo cogí el judío (por algo me llamaré David, ¿No? jejejeje) y Javi el No Kosher, porque era el de carne, el mio llevaba pescado. Así teníamos dos puntos de vista de la cocina de Israel.

Esta es la sopa de Alcachofas de Jerusalem con Castañas, que lo pusieron nada más sentarnos y parecía un café. Tardé en reaccionar a lo que era. Un sabor muy suave para ser vegetales, casi dulce.

Primeros “Bocaditos” para degustar diferentes cosas, como la hoja de salvia frita, que para ser una hoja frita, tiene un sabor muy bueno y la bolita era de pescado rebozado. En medio crema de remolacha. Todo muy bueno, sabores muy reconocibles, en realidad no eran cosas raras que no sepas como son, son productos conocidos.

Un caramelo de queso, muy bueno. Con una bolita que no supimos lo que era.

Platos frios, una ensalada de diferentes tipos de tomates con aliño. Una crema de queso en medio y luego pimientos picados con zanahoria. Productos conocidos y sabores muy identificables, se nota que se trata de una cocina mediterranea y una tradición culinaria muy cercana a la nuestra.

La originalidad es la combinación, la perfecta realización y la buena presentación.


Creo que el mayor piropo que se puede hacer a un restaurante es salir de él con una reserva para ir otra vez. Y así hemos salido nosotros. Eso sólo me ha pasado una vez y fue cuando conocí “El Alma” que cenamos un día y reservamos para comer al siguiente. Esta vez hablando con la Maitre de las actividades que realiza el restaurante con menús temáticos, como el menú del ultimo día del Titanic, el menú de boda del Rey Alfonso XII, etc. Nos comentó que estaban preparando un menú especial para San Valentín y empezó a decir los platos.. yo sólo oí Setas y Foie y ya estaba reservando mesa para la noche del 14…. El año pasado lo organizó Javi como sorpresa, este año no es sorpresa, pero seguro que va a ser una chulada.

Una cosa que me gustó mucho es que el vino que acompañaba el menú era un vino de Madrid. Esta región no tiene muchos, ni renombrados vinos, en general son malos, pero el blanco que nos pusieron era muy bueno. Bodega Tagonius. Nos pusieron a Javi y a mi vinos diferentes, uno kosher y otro no. No obstante el tinto con los platos principales no me gustó nada, de hecho no me lo bebí.

Rollitos de Berengena deliciosos.

Estuvimos un rato hablando con la Maitre, que era un encanto y le comentamos lo que nos estaba pareciendo el menú, como vio que nos interesaba mucho l tema, trajo a la misma Rama Ben-Zvi para hablar de la comida, estuvimos un buen rato hablando con ella, como nos apañábamos con el inglés. Al final Javi me dejó traspuesto cuando le dijo a Rama que íbamos a ir a su restaurante de Jerusalem, que además se lo prometía… yo con los ojos como un besugo…. nos trajo una tarjeta para cuando vayamos. Todavía estoy alucinando…

Y mi plato principal, Lubina ampanada, que el empanado era una sola capa finísima por la parte superior, que estaba muy buena. El pescado delicioso, yo que no soy un gran amante del pescado disfrute de veras este plato. Acompañado de espárragos blancos y verde con una salsa de mostaza con mandarina y todo sobre una cama de arroz negro con lentejas minúsculas. Debía llevar unos ceps (setas) pero al emplatarlo se las pusieron a Javi en su plato.

Y Javi el plato principal de carne. Costillas de cordero, pierna de cordero, alcachofa de Jerusalem y Kebab de regaliz, que era una bolita de carne pinchada en paludú de palo. Sabores deliciosos, elaboraciones complicadas y muy buenas materias primas.

Y postre. Un helado recubierto de galletas de almendra. Francamente delicioso, que yo que no soy nada dulcero me lo comí entero.

Hemos tenido una cena maravillosa, porque he hemos podido probar una cocina exótica y lejana a nosotros, pero con la que hemos descubierto que estamos muy ligados. Una gran oportunidad gastronómica. Además hemos descubierto un sitio fantástico de nuestra ciudad, que es una pena que hayamos tardado tanto en venir, que te recomiendo encarecidamente visitar, porque merece la pena. Muy interesante conocer a la propia Rama Ben-Zvi y poder hablar con ella sobre la creación en la cocina. Yo espero que Javi cumpla su palabra y vayamos a su restaurante. Y por supuesto.. la mejor compañía en la cena.

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6 Opiniones

  1. Anónimo
  2. Manuela
  3. Anónimo
  4. Anónimo

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