Cuidado con las pipas

Cuidado con las pipas
Yo soy un poco loro en esto de comer pipas de girasol, me pierden. Soy capaz de comerlas a una velocidad pasmosa y no tengo freno ni final. No compartas una bolsa conmigo porque te quedaras sin comer pipas.
No hay nada mejor que tumbarme a ver la tele con mi bolsa de pipas. Mis favoritas son las Aguasal, que son más grandes. Pero sobre todo, me pierdo por las Pipas Facundo, las de la bolsa blanca, están deliciosas. Estas me tengo que controlar por que podría comer hasta reventar.

Los peligros de comer pipas

Y en toda una vida dedicada a comer pipas, al por mayor, no me ha pasado lo que me ha pasado esta semana.
Por la noche, después de un atracón de pipas en toda regla, me empezó a molestar la garganta. Creí que podría ser una irritación. Cada noche, a última hora, sacamos a Thor a un paseo rápido para que se acueste con las tareas hechas. Pensé que podría haber cogido algo de frío en el paseo, por el cambio de temperatura con estar en casa.
Pero lo malo vino a la mañana siguiente, en la que la garganta realmente rabiaba. Cuando tragaba y sobre todo al hablar sentía como si tuviese fuego en la garganta, unas punzadas terribles. La cosa se puso tan fea, que en medio de una reunión de trabajo, tuve que decir que parábamos, que me iba corriendo al médico. Justo en frente de casa hay una clínica privada. Y allí que me metí a que me viesen cuanto antes. Desde el 1 de Enero tenemos seguro médico privado, pero no tenía prisa por probarlo. Pero ahora estaba en la situación y momento perfecto para hacerlo.

 

Visita al medico por comer pipas

Los peligros de comer pipasMe atendió el médico y le dije lo que me pasaba. Que mi sospecha recaía en las pipas. Que como si fuese una leyenda urbana, lo que me pasaba es que tenía una cáscara de pipa clavada en la garganta. El médico me miró muy incrédulo. Pero como le dije muy claramente cuales eran los síntomas me auscultó. El médico soltó un taco de los gordos cuando vio que en la garganta tenía una cáscara de pipa clavada. Algo que, además de muy doloroso es peligroso. Me dijo que me la tenían que extraer de inmediato o sino irme inmediatamente a urgencias hospitalarias.
Me llevaron a una sala donde había una enfermera. Le dijo que tenía una cáscara clavada en la garganta, la cara de la enfermera era un poema. No sé, yo creí que ya que me había pasado a mi, sería algo más normal. Pero parece ser que no, que yo no soy normal ni en temas médicos.

¿Como quitar una cascara de pipa de la garganta?

Y ahí empezó la película de miedo. El médico con un palo de esos de helado gigante me abría la garganta. Mientras la enfermera me metía una linterna por la garganta. Con la otra mano, el médico me metía unas tijeras hasta el fondo del gaznate. Lo peor, es que a mi, en esos casos de imaginarme la escena desde fuera ,siempre me da la risa. Aunque fue muy desagradable, la que liaron hasta que el médico consiguió quitarme la espina. Cuando lo logró, que peso me quito de encima. Uno no valora las cosas cotidianas hasta que las pierde. Y poder hablar con normalidad o tragar de repente se convirtieron en un auténtico placer.
Salí de allí con una sonrisa de oreja a oreja, muy liberado. Dejando a un médico y una enfermera alucinados de lo que acababa de pasar. Y desde ahora, las pipas, a comerlas con más cuidado. Acuérdate de mi cuando abras un paquete. Si te gustan las pipas como a mi, aquí las tendrás siempre en tu casa.

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