Desesperación Política

Hace unos meses fueron las elecciones en Grecia, todos nos llevamos la cabeza cuando los nazis obtuvieron 200.000 votos. ¿Como un país que perdió justo 200.000 personas a manos de los nazis en la Segunda Guerra Mundial ahora les votaba? Desde la distancia todos creimos que los griegos estaban locos o eran unos idiotas. Ahora lo veo de otra manera, de otra peligrosa manera: Estaban desesperados
 En 1930 el mundo conoció otra gran crisis, que empezó con el crack de la bolsa de 1929 y duró años, las economías, como ahora, no despegaban y la gente se desesperaba, millones de parados, bancos quebrados, etc,  un partido político se presentó a las elecciones de Alemania ofreciendo soluciones fuertes, señalando a los verdaderos culpables de la crisis y todos les votaron, todo el mundo confió en ese partido, en ese lider carismático, que hablaba muy bien y decía lo que todos querían oir: Que la crisis podía superarse. Ahora también entiendo como eso pudo ser posible, como los alemanes votaron a Adolf Hitler: Estaban desesperados.


El problema es a día de hoy, los que estamos desesperados somos los españoles. La crisis lleva años desgarrando nuestra economía, llevamos años cayendo y perdiendo nivel de vida, la seguridad y lo peor es que en estos momento no vemos solución, no creemos que las cosas vayan a ir a mejor y lo peor de todo, que no confiamos en nuetros gobernantes. Teníamos un gobierno que se enfrentó a la crisis y fueron como unos niños a los que todo les vino grande y entonces elegimos otro gobierno que nos prometió soluciones, que decían tener respuestas y ha sido peor todavía, están destruyendo lo poco que quedaba con unas medidas inútiles, dañinas, que en vez de solucionar algo empeoran la situación dentro y sobre todo fuera de España. En estos momento el mundo nos ve, como nosotros veíamos a los griegos hace un año, y nadie confía en que nosotros solos podamos arreglarlo. 
Y lo peor es que dentro lo vemos aún peor, no confiamos en un gobierno que no sabe lo que hace, que no tiene ideas, ni recetas, ni soluciones. Un partido de Gurtels, Fabras, etc que han sabido vivir bien cuando todo iba bien y ahora no tienen ni idea de que hacer cuando las cosas van mal. Pero lo malo es que no podemos volver a cambiar el gobierno, porque los otros no lo iban a hacer bien tampoco. No podemos confiar en nuestra clase política. En estos momentos España es la Grecia de hace un año o la Alemania de 1930: Un país desesperado
Y creo que tenemos que alegrarnos que nos queden unos años para las próximas elecciones, porque en estos momentos somos un terreno de cultivo para toda clase de extremismos. Por que los extremismos no llegan siempre, como Franco o Castro, con un golpe de estado, que los dictadores también salen de las urnas, la gente cuando está desesperada, porque no ve salidas, confía en quien le prometa algo. Musolini, Hitler, Chavez y otros dictadores han salido del voto de la gente, del voto desesperado de quienes no tenían nada que perder. Podíamos tener en España un «Amanecer dorado» como los griegos que venga a decirnos que la culpa de todo la tienen los rumanos, los latinos, la Unión Europea, los agricultores, los funcionarios, los catalanes o los vizcos y al final la gente creería, porque quiere creer, necesita creer y cualquiera puede ser el chivo expiatorio. No podemos confiar en el sentido común, porque en estos casos el miedo es más fuerte. 
En Hungría los Jobbik (Movimiento por una Hungría Mejor) son una de las fuerzas más votadas, en Austria el FPO (Partido de la Libertad de Austria) es el tercero, en Holanda el PPV (Partido por la Libertad) fue la segunda fuerza más votada en las últimas elecciones, Partido del Pueblo Danés (PPD) tuvo un 14% de los votos en Dinamarca, Le Pen en Francia ya lo sabemos, el  partido de los Verdaderos Finlandeses tuvo un 20% de los votos en Finlandia, el Partido del Progreso tuvo el 23% de los votos en Noruega, un 30% el Partido Radical Serbio y así en todos los países de Europa. 

En España ya hemos dado el primer paso, siempre hemos tenido esos partidos marginales, nostálgicos de la dictadura como Falange, Carlistas, etc. Pero ya tenemos un verdadero partido de extrema derecha que ha nacido al calor de la crisis, Plataforma por Cataluña (PxC) y me temo que no será el único.

No nos rasguemos las vestiduras por esto que digo, hay una frase que dice: Si los valencianos fueran judíos, votarían a los nazis. Porque una región que ha sido expoliada como esa, por un partido político de caciques, de familias de mafiosos, que han robado, malgastado y explotado hasta el máximo y cuando llegan las elecciones vuelven a sacar mayoría absoluta. Y no, los valenciamos no son tontos, sólo creen, siguen creyendo y votan con esa creencia en la cabeza. Andalucia, Galicia, Madrid, etc han pasado por lo mismo, aunque no en un grado tan fuerte. Por que cuando votamos creemos que votamos lo mejor para nuestro gobierno, pero eso no significa que sea realmente lo mejor, sólo votamos con la esperanza de que sean lo mejor que podemos votar. No confiamos en la clase política… y eso es muy peligroso. 
No es el momento del cambio político, ni de la regeneración política ni nada que se le parezca, por que en estos momentos somos como un organismo con las defensas bajas, somos el terreno perfecto para que crezcan los virus: Extremismos. Ese cambio y esa regeneración la hicimos al sacar al PSOE y poner al PP y así nos ha ido, quizá no sean perfecto, ni siquiera sean buenos, pero son lo que tenemos y «mas vale lo malo conocido«. ¡Cuidado con los cantos de sirena!
¿A qué viene esta entrada? Ayer una persona que conozco bien, que lee el Blog y que es una perfecta demócrata, tenía esta imagen en su muro de Facebook. Se me ha puesto la piel de gallina y no he podido dejar de pensar en ello, porque si hay algo que nos queda, que no puede ser recortada, estén las cosas como estén en economía, es la democracia. Los políticos son una cosa, pero la democracia, la libertad es la base de todo. Y si una persona que jamás dudaría de la democracia, es capaz de poner esto en su muro es que estamos realmente desesperados. Si los mensajes han dejado de ir contra el gobierno, contra la clase política, contra el rey y ahora empiezan a ir contra la base del sistema, es que el sistema está en peligro, porque el rey lo podemos cambiar o quitar, el presidente igual, diputados, alcaldes, etc lo mismo, las propias leyes pueden ser cambiadas, pero nuestro sistema es el bueno, es el correcto y tenemos que cuidarlo.
No nos rindamos, no nos desesperemos, no nos asustemos, porque seremos el blanco perfecto de populistas. Las cosas están mal, van a ir a peor, pero lo arreglaremos, tiene solución y quien más diga que tiene soluciones, es que menos tiene, como ya nos ha pasado con Rajoy. No hay recetas mágicas, no somos Islandia para usarlo como modelo bueno, ni Grecia para usarlo como el malo, somos España y tenemos que buscar nuestras propias recetas, por que SI somos capaces de salir y no tenemos que dejar de creer en el sistema, aunque desconfiemos de los gestores. Critiquemos a los políticos, pero cuidemos la democracia, que es más sensible de lo que creemos. 

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  1. Manuela
  2. Lola Ariza

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