El Despido

Hoy ha sido el momento más difícil que hemos pasado como empresa, el duro momento de tener de decirle a alguien que estaba despedido. Te hablo como empresario, en lo personal más duro todavía, tan duro que ha sido Javi el que ha tenido hacerlo, yo no podía, llevo toda la mañana que me falta la respiración y hablando a las claras, con cagaleras de los nervios.

La decisión es justa y correcta, ha sido la última opción que nos ha quedado, llevábamos meses intentando que esta persona cogiera el ritmo de los demás, pero su trabajo no llegaba a las cotas mínimas y no ha respondido a los intentos de ayuda y explicaciones…

Pero este blog no es de trabajo, creeme que en lo laboral ha sido la única opción que nos ha dejado, hemos intentado de todo para que no llegásemos a esto. Ahora me siento mal, mal porque por muy necesario que sea, porque al fin y al cabo tengo que cuidar de mi negocio, porque es lo que me da de comer, es un acto tan difícil poner a alguien en la calle. Alguien que además dudas si tendrá la capacidad para retener algún trabajo complicado, en vista de los problemas que ha tenido en este, y porque se ha ido sin aceptar que ha cometido errores. Alguien que te cae bien, quizá es lo más difícil, la echaré de menos, el ambiente de la oficina es genial y de las diferencias entre nosotros es de donde se nutre esos debates interesantes del desayuno.

Me tengo que desahogar contigo, como cuando ha pasado todo he cogido a Javi y nos hemos ido aparte a que me diera un abrazo, que aunque él es más fuerte que yo, lo ha pasado fatal, para que se desahogara. Porque no ha sido fácil, ella no lo ha entendido, ni lo ha aceptado y se ha ido dolida y enfadada. Lo entiendo, entiendo que de repente te cambia la vida, sobre todo cuando no te lo esperas y no es agradable.
Por muy claro que lo tengas, por muy claro que lo veas, por que sepas que lo haces por cuidar tu negocio, por ser responsable, pese a todo… es muy duro, es muy difícil y hay que ser de una pasta de la que no somos. Cuando hace más de un mes dije que ya lo tenía bastante claro, pero que no lo hacía por pena, me dijeron que yo no era una persona responsable, que tengo que actuar en base a mis responsabilidades y tener personas a tu cargo incluye la responsabilidad de despedir gente que no valga. Por que tienes que cuidar a las personas a tu cargo que si que valen. Pero del dicho al hecho…
El nudo en el estómago se pasa, pero la «importancia» del momento sigue en el ambiente. Nos han dicho que es la primera vez, que es normal pasarlo mal, pero forma parte de la vida del empresario, pero no creo que pueda ser más fácil, por muchas veces que tuviéramos que pasar por ahí (ojalá que no). Pero lo que de verdad espero es que le vaya bien, que piense en lo que ha pasado y lo acepte con más humildad, para que los errores de este trabajo no los repita en el próximo.
Y ahora… ¿Quieres trabajar en Gifmania? Otra vez, anuncio en Infojobs y otra vez proceso de selección de curriculums, entrevistas… frikys abstenerse 🙂

¿Te ha gustado la entrada? ¡Vota!

Experiencias relacionadas

6 Opiniones

  1. Miyami
  2. Anónimo
  3. Anónimo
  4. conchi

y tu ¿qué opinas?