Nuestra Playa

Ya llevamos aquí una semana y todavía no habíamos pisado la playa, así que hoy día playero. La verdad es que tenemos mucha suerte, por que tenemos la casa en frente de una playa que es a todos los efectos privada, no lo es legalmente y cualquiera puede ir, pero el problema es que no hay donde aparcar el coche aquí, así que la realidad es que la playa es sólo para los vecinos de estos edificios nada más y se está la mar de cómodo cuando la playa es prácticamente para nosotros solos.

Nunca había visto la playa así, por que el agua está totalmente transparente, sin algas ni olas, un agua limpia y con una temperatura que hace que no te de ninguna impresión al entrar. Está mejor que nunca.

Las playas de Miami Beach son de arena blanca, muy fina y si te gusta el ir recogiendo conchas por la arena esto es el paraíso, por que además son conchas y caracolas preciosas. Te das un paseo y te llenas un cubo.

Lo que hace es un sol de justicia, yo con protector 70 y me he quemado un poco la cara y Javi que pasa por cubano aquí ¡Se ha quemado! Está el pobre extrañadísimo de tener quemaduras. Nada grabe por supuesto.


Mira que “robado” sexy de portada de revista 😀


He tenido mi momento cangrejo cuando estábamos tumbados en el agua, pero donde no cubría el agua más que hasta las rodillas y estaba jugando con la arena, clavando los dedos y removiendo el fondo cuando he ido a dar con un cangrejo que estaba enterrado, al meter la mano me ha “cazado” con la pinza, cogiéndome del dedo. Imagina el susto que yo me he pegado, he dado un grito que todos se han echado a reír y para colmo he pisado al cangrejo “en mi huida“, aunque no le ha pasado nada. Pobre animalito, el susto que le habré dado.






Y este es el edificio de nuestros amores, si algún día somos ricos nos encararía tener un piso en este edificio y no te digo ya una de esas casas que se ven de colores, que son un sueño. Es el edificio Bath Club, que está en la primera linea de playa, con unos servicios que son un lujazo. Hay que tener objetivos y sueños en la vida.

Espero que este día de playa no sea el último, que la verdad es que me ha venido de perlas el desconecte y el descanso, además de recargarme las pilas el estar tumbado, sin nada más que hacer en la arena blanca.

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4 Opiniones

  1. Anónimo
  2. mauzi
  3. Anónimo

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