Palacio de Schönbrunn

Hoy estamos visitando el Palacio de Schönbrunn, la residencia de verano de los emperadores. Un palacio espectacular en las afueras de Viena, al lado de nuestro hotel. Todas las noches salgo a correr por aquí delante y es una preciosidad. Este edificio es conocido como el “Versailles Vienés” por su espectacularidad. Es un edificio Patrimonio de la Humanidad y uno de los monumentos más visitados de la ciudad. Y dentro de la obsesión de esta ciudad por Sissi, esté palacio está bastante fuera de eso, por que a Sissi no le interesó mucho. 
Palacio de Schönbrunn

El emperador Leopoldo encargó la construcción de un palacio a las afueras de la ciudad para su hijo Jose I. Pero era pequeño y nadie mostró interés en la familia real por él, hasta que la infanta Maria Teresa decidió convertirlo en el palacio de verano de los emperadores. Todo lo que vemos hoy es obra suya. Esa mujer según la historia era un monstruo que no dudó en casar a todos sus hijos sólo por intereses políticos, aunque fuesen tremendamente infelices. Pero tenía muy claro lo que quería e hizo construir este magnífico palacio por los mejores arquitectos y escultores de Austria.
Palacio de Schönbrunn
Por dentro ya te haces una idea de como es. Por que por supuesto no me han dejado hacer fotos. Grandes salones, una decoración brutal y habitación tras habitación de lujo. Es una pasada. La visita está muy bien por que vas con audioguía en castellano y la verdad es que te ayuda a conocer mejor a estas familias y su historia. 
Palacio de Schönbrunn
Pero a mi me han gustado más los jardines. Que son gratis y son gigantescos. Con unas vistas de la ciudad espectaculares. 
Palacio de Schönbrunn
El palacio ocupa sólo un pequeño espacio de todo lo que es el conjunto, que casi todo son estos jardines kilométricos. Unos jardines clásicos, geométricos y muy bien organizados.
Palacio de Schönbrunn
Además de todo, este palacio es famoso por su Zoo Tiergarten que es el más antiguo del mundo y el más grande. 
Palacio de Schönbrunn
Decorado con estatuas y fuentes gigantes. Todo es muy escenográfico. Ha hecho frío y había poca gente, era muy bonito pasear por un sitio así, muy rollo romántico. Muy de sacar la cámara de fotos y volverte loco haciendo fotos. 
Palacio de Schönbrunn
El sitio impresionante. Los jardines para perderte en ellos. Mira que tamaño de jardines, con el gran cenador allí al fondo. 
Palacio de Schönbrunn
El tamaño es realmente sobrecogedor. 
Palacio de Schönbrunn
Y las fuentes de los jardines son a escala, unas fuentes gigantes. 
Palacio de Schönbrunn
Que estaban medio congeladas y los patos andaban por encima del hielo muy graciosos. Yo decía que eran el “Pato Jesucristo”… Humor ateo, ya sabes.
Palacio de Schönbrunn
Palacio de Schönbrunn
Estas son las vistas desde el cenador de arriba, que se ve parte de la ciudad. 
Palacio de Schönbrunn
Palacio de Schönbrunn
Una casita para pájaros en un arbol.
Palacio de Schönbrunn
Y el templete o cenador que se veía a lo lejos. 
Palacio de Schönbrunn
Palacio de Schönbrunn
Viena es una ciudad espectacular, sobre todo para los amantes de lo clásico. Todo es a lo grande, imperial, elegante. Es una ciudad digna de unos emperadores. Me quejo del frío, pero la verdad es que hasta así la ciudad tiene su encanto. Termino la entrada de este palacio con la foto que he hecho que más me ha gustado del día, espero que te guste a ti también. 
Palacio de Schönbrunn

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7 Opiniones

  1. Anónimo
  2. Manuela
  3. Conchi

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