Prestar lo que no se debe: El Disco Secreto de Alejandro Magno

Hace muchos años, antes de trabajar en Cadena Ser hice mis primeros pinitos en la radio en la emisora municipal de Córdoba, donde con unos amigos hacíamos un programa de variedades, básicamente se trataba de hacer el tonto en la ondas, con música  chistes, nos poníamos a charlar entre nosotros, pero muy a lo loco, una clase de “Sálvame” radiofónico. Un día el tema fue Alejandro Sanz, que ya estaba de moda en esa época, aunque estaba empezando y yo conté un secreto en antena y hoy lo comparto contigo. 
Alejandro Sanz no empezó como Alejandro Sanz a cantar, sino que antes tuvo otro nombre artístico: Alejandro Magno. Empezó como cantante locamente gay, con su primer disco con el evidente título: Los Chulos son pa cuidarlos. La portada era esta:


Alguna gente no me creyó, su imagen en ese momento se alejaba mucho de lo que yo estaba contando en antena, un cantante para adolescentes, que movía masas, pero a los pocos días conseguí una copia del disco (en vinilo, que te hablo de principios de los 90) para confirmarlo ante todo el mundo, y dejarles alucinados. Claro, en aquella época no existía Wikipedia para hacer consultas rápidas y enseñar estas fotos que te he puesto. O te buscabas el disco o no había pruebas.

El disco se editó en 1989 y sólo salieron a la venta 500 copias, lo editó la casa Hispavox. Después Alejandro Sanz se reinventa y en 1990 firma con la Warner Music, donde no cabe un concepto de músico tan gay. Así que pasa a ser Alejandro Sanz y triunfa por todo lo alto con “Viviendo Deprisa“. Pero yo tenía una de las copias de ese disco.

El disco de Alejandro Magno no es reeditado y un amigo de Alejandro Sanz, José Barroso, el dueño de la cadena Don Algodón, le comprá los derechos a Hispavox y se los da a Alejandro Sanz para asegurarse que el disco nunca será reeditado.

Como soy así de bobo, un conocido me pidió el disco para su programa de radio y nunca me lo devolvió, hoy he visto que hoy vale 600€ . Lo perdí por tonto y hoy en día valdría ese dinero, cuando a mi me costó precio de saldo, lo compré sólo para demostrar que era verdad que existía. El disco era malo con ganas, pero como era tan escaso y luego se ha enterrado, es una joya para los coleccionistas. ¡y yo tenía uno! Seré bobo….

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