Tánger

(adsbygoogle = window.adsbygoogle || []).push({});

Marruecos es un país que nunca creí que fuese a visitar. En general la cultura árabe no me llama demasiado la atención, aún así ya hemos estado en Túnez, Turquía o Egipto con diferentes resultados. Por que hay que conocer para saber si algo te gusta o no de verdad y bueno, la realidad es que Turquía si es un sitio que me gusta, lo demás no. En el caso de Tánger, hemos ido aprovechando que el crucero pasa por aquí, nos ha venido bien porque de otro modo me extraña que hubiese ido a Marruecos. Y creo que después de la visita no vamos a volver nadie.

Nada más llegar el barco ya estaban los kioskos montados esperándonos abajo. La parada en Tánger es un experimento para Iberocruceros que está probando nuevos formatos de cruceros, más cortos de lo normal, como este y nuevos puertos, que amplíen los ya clásicos de Italia o .

Lo primero que tengo que decir y voy a quedar de cateto es que Tanger es una ciudad bastante grande y moderna, yo esperaba algo más pequeño y atrasado. Pero en apariencia es una ciudad como cualquier otra moderna, con sus avenidas, sus grandes edificios y tiendas de lo más normal.

Cosas que uno vería en cualquier calle de Europa, bastante más moderno que otras ciudades de Túnez y mucho más que Egipto. Imagino que mis prejuicios han hecho que esperase algo peor, pero la parte nueva es un sitio de lo más normal para nuestros cánones.

Muchos edificios muy bonitos, todos gubernamentales.

Y una imagen de la ciudad antigua muy bonita. La verdad es que llegué al puerto con bastante mal rollo en el cuerpo. Yo soy un gran turista, pero un turista cobarde, me encanta viajar, pero me encanta viajar tranquilo, aventuras las justas, así que pisar Marruecos no era algo que me apeteciese. Así que lo primero que vi hizo que me tranquilizase, una ciudad normal, algo sucia, pero nada que me asustara precisamente.

Nos llevamos a un sitio para turistas, una zona sin vendedores callejeros con puestos para comprar, aunque el guía nos metió toda la prisa del mundo para que no comprásemos ahí, sino que viésemos el espectáculo y a lo siguiente.

Era una gran carpa acondicionada para todos los grupos que veníamos del barco. No era un destino para que la gente se fuese por su cuenta y es el sitio donde más autocares había, aunque la mayoría de la gente se quedó en el barco y no bajó.

Nos sentamos en las mesas y nos invitaron a tomar una bebida, un refresco o un té moro de menta, nosotros nos tomamos el té, pero la mayoría de la gente se pidió Coca-Colas y bebidas embotelladas, yo ya que voy pruebo las cosas. Lo mismo que los dulces, en la mesa había un plato con dulces típicos marroquíes, pues fuimos la única mesa que se los comió todos, y fuimos nosotros solos, la gente no se atrevía a tocarlos. Yo en eso no estoy de acuerdo  no nos van a dar nada malo porque quedarían mal ante la naviera y es una oportunidad de probar algo auténtico, porque de hecho nos encantaron. Yo para eso no soy nada cagón, ya que he llegado, me voy a llevar la experiencia más completa posible, sobre todo pensando en que no sé si volveré….

Así que probé el té, y digo que sólo lo probé porque no me gustó nada y se lo bebió Javi, es demasiado dulce y a mi las cosas dulces no me gustan. Pero bueno, por lo menos lo probé, que ya fue más de lo que hizo la gente.

Nos dieron un recital de música típica marroquí.

Un espectáculo de varias cosas, equilibrista, contorsionismo, etc. Nada del otro mundo, la verdad. Pero bueno, era la oportunidad de ver sus trajes típicos y estábamos cómodos. Ya te digo que visto en retrospectiva fue lo mejor de la visita.

Salió una chica a hacer una danza del vientre y sacó a un chico y lo vistió con la ropa a bailar, el chico se lo pasó pipa, que yo me habría muerto del corte, pero el chico para nada, me da envidia la gente que tiene tanto arrojo, yo con todo lo echado para adelante que parezco, luego soy super tímido.

Y aquí el fakir que anduvo sobre cristales y hizo varios trucos de magia.

Una cosa de allí es que mires donde mires hay gente, sobre todo chicos, haciendo aparentemente nada, como estos que “sujetan” las señales de la carretera. Que ya me sirve para decirte que fuimos a la “Cueva de Hércules  que es una de las señales. Como ves, allí todas las señales se ponen en francés y árabe, ya que los dos son los idiomas oficiales del país. Marruecos fue colonia francesa, así que mantienen los dos idiomas, el árabe es el popular y el francés es para la prensa, el comercio, la política, la educación, etc.

Esta es la Cueva de “Hércules” que son unas cuevas que van a dar al mar y que eran utilizadas por los granjeros de la zona para extraer un tipo de piedra muy duro que servía para hacer las piedras de moler de los molinos.

Así que a base de extraer piedras fueron horadando la cueva con estas formas tan curiosas, así que no pienses que es algo natural.

Dentro de la cueva estaba lleno de tiendas y el guía te pedía dinero por darte la explicación. No están acostumbrados ni preparados para atender al turista, porque estropean los sitios con este tipo de comportamientos, no puedes ver las cuevas bien porque están llenas de vendedores y queda mal que el guía te pida dinero cuando ya llevamos un guía pagado.

Las cuevas tengo que decir que no son nada bonitas. Y te lo dice alguien que le encantan las cuevas, ya sabes que solemos ir a las cuevas que haya abiertas al público en los sitios donde vamos, pero estas son de lo peor que he visto, porque en realidad, como son medio artificiales no tienen nada que ver. Si vas a Tánger es una visita que te puedes ahorrar.

Lo más bonito era una gran apertura al mar.


Lo bonito de Tánger son sus playas, que son uans playas enormes. Nos dijo el guia que las mujeres si pueden estar con traje de baño y aunque “la buena mujer musulmana” no puede ir en traje de baño, ya las nuevas generaciones si lo hacen. Y que con las turistas nadie se mete.

Este es el punto donde se unen el mediterráneo y el Atlántico y la tierra que se ve a lo lejos tras el faro es la costa española, con la ciudad de Tarifa.

Parases donde parases estaban los vendedores de cosas, pero es un sitio difícil de comprar, porque las cosas son malas y feas en general y ademas el rollo del regateo hace que siempre tengas la sensación de que te están timando y vas a terminar pagandolo caro. Así que aunque ahí las ves mirando, se fueron sin comprar practicamente nada. Para el regateo tienes que servir y tengo que decir que nuestras compañeras de viaje no eran precisamente grandes regateadoras.

El guia nos dijo que la crisis económica mundial no ha afectado a Marruecos, que como ya eran pobres y tienen poco bancos, la crisis financiera ha tenido poca incidencia. Es cierto que la ley musulmana prohíbe los bancos como los entendemos nosotros, los suyos son muy lights y nada especuladores (no lo quiero decir en el mal sentido, sino que su religión prohibe ganar dinero con el dinero, el dinero se tiene que ganar con el trabajo y ellos no consideran los bancos trabajo). A lo que iba, que me enrollo, que lo que si hemos visto son cantidad y cantidad de edificios construidos o a medio construir pero abandonados, por toda la ciudad, se ve que lo que ellos han tenido ha sido una burbuja inmobiliaria nada más.

Y esto es un vehículo de boda. Los árabes tienen costumbres muy parecidas a los indios, una de ellas es la de los matrimonios concertados, todavía una gran parte se siguen haciendo entre las familias, sobre todo es cosa de las madres. Este es el vehículo que recoge a la novia en su casa y la lleva a la del novio, ya que las bodas son todas por la noche.

Sobre las mujeres, mayoritatiamente van tapadas, que será todo lo cultural del mundo que quieran, pero a mi no me gusta nada, es un símbolo de represión disfrazado de tradición. Si que se ven adaptaciones a la occidental, como los pantalones y ropas más nuestras, aunque luego lleven la cabeza cubierta.

Las mujeres mayores si van todas con los trajes más tradicionales que lo tapan todo.

Y si se ven algunas chicas musulmanas que visten totalmente a la occidental y no se cubren la cabeza, por suerte se ven, pero por desgracia son las menos. Aunque yo me quedo con lo bueno que es que las haya, es un símbolo de avance en su libertad.

Y lo visitable de la ciudad de Tanger es su ciudadela, la ciudad antigua, que es lo que visitamos a pie y fue UNA PESADILLA. Si la ciudad es fea, además se empeora cuando se estrecha y eres el blanco perfecto de los CIENTOS de pesadísimos vendedores que te acosan en todo momento.

Es una ciudad musulmana tradicional, es decir caótica, con calles estrechas en todas direcciones, como la judería de Córdoba. Que bien cuidadas y limpias tienen su encanto, pero así te sientes como una rata en un laberinto.

Y sobre todo los pesadísimos vendedores, que da lo mismo las miles de veces que les digas que no, que ahí siguen y pobre de ti como oses hacerles en un milisegundo algo de caso, ya te los puedes llevar a casa porque no van dejarte tranquilo. Mi madre, que es su primera vez en un país de estos, cuando le hablaban contestada y al final tuvimos que pelearnos con ese vendedor de la foto, porque no la dejaba tranquila. Además son desagradables, porque llega un momento en que si no les compras empiezan a insultarte, como si estuvieras obligado a comprarles… son lo peor.

Así que intentaba sacar fotos para que se viera todo, pero en realidad ya vez que no hay cosas bonitas.


Quizá tambien como andaluz, que tenemos en Córdoba muchos sitios como este, pero en bonito y cuidado, esto no nos llamaba la atención, quizá para otros viajeros esto les gustase mucho, puede ser.





La ciudad estaba llena de gatos, por todos sitios, perros apenas vimos, pero gatos a cientos. 





Esto si me gustó, me pareció muy curioso, era la calle de las tiendas de hilo, que
eran muy coloristas, aunque olían fatal.


El guía no nos dejó pararnos a comprar en ningún sitio para luego llevarnos a la tienda donde le daban comisión, tan descaradamente como que regateabas con el el precio de las cosas. Pero las tiendas son como chatarrerías, donde hay de todo mezclado, todo amontonado, sucio, descuidado y como todo es regateando al final nos tuvieron allí un rato para que nadie comprase nada.



Y omnipresente la foto del rey de Marruecos, que para ellos personifica todo el gobierno, es muy curioso como hablan de él, porque ellos dicen que “el Rey nos ha hecho esta carretera” “el Rey nos ha regalado esta plaza”… todo así, a ellos les venden la idea de que todo es por la gracia de su rey y todo se lo deben a él. En fin… como todo buen dictador.

Otra cosa si nos gustó fue la visita a una herboristeria  tambien de las que le daban comisión al guía, pero buen, por lo menos fue muy interesante, nos explicaron muchas cosas de sus costumbres y nos enseñaron cantidad de productos.

Por supuesto ellos lo sacan todo de lo que tienen y es un tipo de medicina natural que es muy válida para muchas cosas, no para otras, sobre todo la cosmética no es buena, pero las infusiones y las especias si lo son, de hecho nos trajimos bastantes especias, que además eran muy baratas.

Nos reimos mucho cuando dijeron que un pintalabios que hacen ellos con flores, se pone de un color segun cada mujer y así ellos saben cuan ardiente es y resultó que mi madre era la que más fuerte se le puso el rosa.

Ya te has dado cuenta que la visita no me gustó, como has visto por las fotos no hay NADA que merezca la pena ser visto en Tánger. Y además como son tan super pesados, fuimos testigos de algo que no he visto nunca, al terminar la excursión el guía nos dijo que nos daban tiempo libre por el zoco antes de volver al barco y todo el grupo al completo dijimos que no, que nos queríamos volver inmediatamente al barco, de hecho nos quedamos todos hechos una piña y le dijimos al guía que nos sacase de allí inmediatamente… es una prueba de lo que pensábamos todos de la visita a la ciudad.

Vamos, que llegué al barco corriendo a subirme!
¡Venga, volvamos a la civilización!

Aunque no nos gustase (nada) la visita a Tánger, a mi siempre me gusta quedarme con lo bonito de cada sitio, que incluso entre lo más feo hay algo de belleza. Así que te dejo con algunas fotos chulas que espero que te gusten:




Y que quieres que te diga, el mejor monumento de Tánger, es este:

(adsbygoogle = window.adsbygoogle || []).push({});

Experiencias relacionadas

22 Opiniones

    • Concha
  1. Manuela
  2. Manuela
  3. Yosef Temsamani Nejar
  4. Anónimo
  5. Anónimo
  6. Anónimo
  7. Anónimo
  8. Anónimo
  9. Anónimo
  10. Anónimo
  11. Anónimo

y tu ¿qué opinas?