Torrevieja.. ayer y hoy

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Nos hemos venido unos días de descanso a la famosa Torrevieja, Alicante, de todos los que tenemos los años suficientes para acordarnos del “Un, Dos, Tres” lo tenemos asociado con sus magníficos apartamentos. Los motivos para elegir esta ciudad para unas mini vacaciones ha sido principalmente pasar el cumpleaños de Elena con ella y la familia. Pero tambien es una ciudad que quería compartir en visita con Javi, porque tiene una carga histórica para mi en mi pasado.

Hoy volvemos al pasado para contar un hecho biográfico de mi vida adolescente. Cuando tenía 17 años, en un gesto de búsqueda de independencia o de automaduración personal, me fui de casa una temporada a vivir a Torrevieja a trabajar como camarero. Fue unos meses de verano mientras estudiaba y aproveché esos meses para tener una “experiencia vital” que siempre he creído que fue muy buena.

Mi novio por aquella época era el hijo del director regional de un importante banco, así que los meses de verano destinaban al hijo a sitios de costa para tener unas “vacaciones de trabajo”, ventajas de ser hijo de.. así que ese verano le destinaron a Torrevieja y yo me fui con él. Con el consentimiento de mis padres, que siempre me han apoyado, en todas las decisiones que haya tomado, por raras que sonasen, ellos siempre me decían que lo importante era que siguiese estudiando, así que como sólo fueron los meses de verano, allí que nos fuimos.

Estuve unos meses viviendo en esa ciudad que por entonces era un pequeñísimo pueblo, que rondaba los 14.000 habitantes contra los 140.000 actuales. Trabajé de camarero en una heladería que abría los meses de temporada y fue una experiencia muy interesante, en lo personal fue un experimento de independencia de la vida con los padres y sobre todo un experimento de lo que era la vida en pareja (te adelanto ya que la relación no sobrevivió a tal experiencia y nada mas volver rompimos) que en esa edad adolescente creo que es muy formativo el tener experiencias que te ayuden a madurar.

La Torrevieja que nos hemos encontrado no me ha traido ni un solo recuerdo de aquello. Ahora es una ciudad mediana, con muchos edificios modernos, muchos centros comerciales, muchas cosas que no me han dejado ver ni remotamente la ciudad en la que viví. Ni la heladería, ni el paseo marítimo, no he dado con nada de aquella época. Se ha modernizado un montón.

Ha sido una visita rara en ese sentido, me sentía como un amnésico al que llevasen a un sitio que se supone que tiene que reconocer, pero que por más que mire no da ni con una señal que le ayude. Ha sido como conocer una ciudad completamente nueva, no ha sido un recuerdo del viaje iniciático adolescente que yo esperaba. Y no es que tenga un mal recuerdo, para nada, pese a que la relación se quemó en la convivencia, si es una expericencia vital positiva, pero el tiempo parece haber eliminado de mi memoria todos los recuerdos de esa ciudad.

Así que ahora hemos podido experimentar el conocer una nueva ciudad, que no es especialmente bonita, lo siento por los de Torrevieja, pero no es una ciudad que llame la atención especialmente por su belleza. Es un buen sitio para ir de vacaciones por el clima suave, las buenas comunicaciones y sobre todo la cantidad de servicios que tiene la ciudad. Más que destino vacacional es un sitio de segundas residencias, de la casa de la playa, como Denia. No tiene demasiados hoteles, que mañana te enseñaré en el que estamos, que es una chulada.

Esto ha sido para mi Torrevieja hoy, el ir con mi familia.

Y esta foto es ese mismo sitio en el pasado. ¡Que crio me veo!

He difuminado las caras porque estas personas ya no forman parte de mi vida, perdí el contacto con el tiempo y no me parece bien poner fotos de alguien sin su permiso. Además uno de ellos, otro ex mio,  a la izquierda, se hizo famosete al ser elegido “Top Model España” y es muy conocido en Córdoba.

Ha sido una visita interesante venir a un sitio como este, que formaba parte de mi pasado que Javi no conocía y poder compartirlo con él, aunque al final se haya tratado de un descubrimiento juntos, que tambien tiene su faceta romántica.

Creo que una experiencia como la que yo tuve es algo muy interesante, hoy en día tendemos a vivir dentro de una burbuja de protección y todo da miedo, decir hoy que un chico trabaje es casi una locura, pero la verdad es que no tiene nada de malo, todo lo contrario. Yo trabajé de camarero los veranos desde que estaba en el instituto y era una buena manera de aprender a valorar lo que tenía y a ganarme mi propio dinero, tener una independencia económica que mis padres no podian (ni debían) cubrir por completo. El irme a vivir a Torrevieja estos meses sólo fue ir un paso más adelante, sacando el pié del nido, aunque fuese con fecha de caducidad y me puedo imaginar que no fue fácil para mis padres darme el si, hoy en día me pongo en su lugar más fácilmente y veo lo difícil que debió serles. Pero fue algo muy bueno para mi maduración personal, fue una experiencia positiva en todo, de la que saqué muchas enseñanzas vitales.

Y sobre la relación, no era tan buena para mi, porque no sobrevivió a la experiencia de la convivencia. Por suerte pare mi claro, por eso tengo a Javi hoy a mi lado 🙂



Así que al final la visita ha sido para estar con Elena y familia y poder tener unos días de descanso, como viste ayer tambien ha sido una visita gastronómica en toda regla y todavía te enseñaré más sitios chulos para comer, jejejejeje La visita a mi pasado ha sido la única que no se ha cumplido.

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6 Opiniones

  1. Manuela

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