Vaqueros del Oeste

Hoy amanecemos en Miami y ahora nos vamos a Orlando a ver a Mickey Mouse, como dice Pablo, pero nada mas levantarme me pongo aqui, en mi “Mesa del Amor” (porque en el cristal esta escrita la palabra amor en todos los idiomas) a escribirte en el Blog. Quiero intentar publicar dos veces al dia, lo voy a intentar, no prometo nada, porque se vuelve muy cansado como para pasar tres horas preparando el Blog, pero bueno, por intentarlo no pierdo nada. Por cierto, estrenamos camara de fotos, mi madre y mi abuela nos dieron dinero para un regalo y nos hemos comprado una camara pequenita para llevar de viaje en vez de ir con la grande y hace muy buenas fotos como ves:


Y como nos vamos a Orlando, aprovechamos para una parada de avituallamiento en el camino para ir a Cracker Barrell que en Miami no tenemos.


El Restaurante Cracker Barrell es un sitio donde tomar cocina tradicional yanki en un ambiente totalmente yanki. No es un sitio para turistas, no creas por que se vea tan topicazo, que es algo hecho a proposito para crear una imagen o un ambiente, es realmente asi. Se busca crear este sitio con su personalidad.


El edificio es como un establo o granero de madera, con el porche de madera donde venden mecedoras. Insisto en que no es algo “recreado” sino que las venden de verdad y la gente las compra para ponerlas en sus porches.


Cracker Barrell es un sitio con mucha personalidad, defiende unos valores, para mi gusto absolutamente trasnochados, porque es una vuelta al pasado en toda regla. Defender la tradicion esta bien, pero hay que ver que no se busquen modelos muy superados. Por ejemplo no permiten que gays trabajen en sus restaurantes… pero bueno, en nuestro caso no vamos por sus valores morales, sino por su comida.


Es algo muy original, autentico y que nos llama mucho la atencion por la diferencia con nosotros, pero no es un sitio conocido por los turistas, porque suelen estar lejos de las ciudades, es un sitio para parar en carretera.


Me ha encantado la mecedora que se cuelga en la calle que hace ruido con el viento, es una monada.


Hemos sido buenos turistas y hemos estado jugando todos con las meredoras.


Como este sitio defiende unos valores tradicionales de lo que ellos consederan el americanismo, son muy militaristas y han sacado una edicion de mecedoras dedicadas a los cuerpos de los ejercitos de los Estados Unidos.


El restaurante al interior tiene una tienda de toda clase de cosas que sigan la tradicion americana, desde dulces caseros a herramientas de jardineria. Es muy chulo poder ver tantas cosas que conoces de las peliculas y de la tele en un solo sitio, sobre todo por que lo ves como algo real, no como un decorado.


Los “ninos” han caido en las compras.


Javi en una bola de chicle mas grande que una pelota de golf.


Y luego la zona de comedor del restaurante parece estar salida de una pelicula del oeste, en su mas puro estilo. Con la chimenea con las cabezas de animales disecados, las armas en las paredes y cantidad de antiguedades.


Es un sitio que gusta mucho, las camareras son muy simpaticas, el servicio es muy bueno. Como aqui no hay edad de jubilacion suelen contratar a mujeres mayores para la tienda y el restaurante, que le da un toque mas tradicional todavia.


Pablo estaba alucinando de ver tantas cosas raras, ademas le han puesto una silla infantil que era totalmente del oeste.


Monica se ha pedido la “lomonada” tradicional. Y todos hemos sido tentados por los dulces.


Todas las mesas tienen un quinque y la luz de la sala viene de otros que cuelgan del techo, no hay focos, si siquiera lamparas, solo los quinques.


Hoy ademas, como es domingo, la gente al salir de misa de viene aqui y estaba lleno, pero desde nuestro punto de vista de turistas nos ha permitido ver como son los americanos en realidad.


Todo el local esta decorado de antiguedades, pero no en un sentido artistico, casi ni historico, sino cosas que cuando nuestros abuelos eran ninos, por asi decirlo. Utensilios comunes, pero de hace muchos anos.


Monica creo que es quien mas lo ha disfrutado. Ha hecho cantidad de cosas y le ha costado decidir que comer porque queria probarlo todo.


Aunque la foto se vea borrosa es una de las pocas que vamos a tener todos juntos, que nos la ha hecho una camarera que se ha acercado a ofrecerse para hacerla al verme hacersela al grupo. El servicio es verdaderamente atento.


Y vamos a la parte de la comida, para empezar Oscar y yo nos hemos pedido ensaladas. Para que te hagas una idea del precio, ese plato de ensalada cuesta poco mas que un euro. Siempre te ponen panes de dos tipos, los que parecen magdalenas, que son de maiz y los otros que son un pan muy blanco con mucha harina, que estan mas buenos.


Y cada dia de la semana tienen un plato tradicional, el de hoy se lo ha pedido Javi (y yo la proxima vez que pase un domingo por un Cracker Barrell) que es pollo deshuesado y rebozado. Estaba delicioso….


Y mi plato, filete “preparado” de carne de ternera empanada con pure de patatas y patatas en hebras con queso. Con salsa blanca, salsa Gravy, que me encanta.


Oscar se ha pedido un entrecot que estaba delicioso, con macarrones con queso.


Monica queria probar el famoso Roast Beef, que es carne asada hecha luego como un guiso, con maiz, zanahorias y pure de patatas.


Es un sitio que es una de las raras oportunidades que se tienen de comer aqui platos tradicionales, sobre todo en un entorno tan autentico. Es una visita indispesable y es una pena que no tengamos ninguno en Miami, porque es un sitio donde comeria a menudo.


Para Pablo, Oscar y Monica ha sido toda una experiencia, lo han disfrutado muchisimo y les ha encantado, tanto el tipo de servicio como la comida. Nos lo hemos pasado muy bien y en un dia de viaje como este, tener una parada tan interesante viene de maravilla.

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8 Opiniones

  1. Marymarisol
  2. Sonia G.
  3. Mauzi

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