Yaaaaa a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a !!!

Por fin! Por fin! Tras meses de papeleo, cientos de fax, llamadas de teléfono, paquetes para acá y para allá y mucha ilusión sobre todo, lo hemos conseguido TENEMOS CASA EN ESTADOS UNIDOS!!! Nos hemos comprado un piso en Miami. No había querido decir nada en el Blog hasta que no fuese totalmente un hecho, porque al piso lo vamos a llamar «El Escorialito», ahora te contaré la historia, pero nosotros firmamos el contrato de compraventa el día 3 de Agosto y hasta ayer no hemos terminado, 4 meses de trámites, a veces interminables, para poder llegar a buen fin.

No es ningún secreto que estábamos viendo al posibilidad de tener una casa allí, pero siempre mi objetivo fueron Las Vegas, es el sitio de USA, junto con Nueva York que más me gusta para viajar y estar. Cuando fuimos de viaje a Nueva York el año anterior ya empezamos a mirar precios y cuando fuimos con Cesar y Mari a Las Vegas lo pensamos más seriamente y estuvimos pidiendo precios, mirando cosas y más o menos tomamos la decisión de hacerlo. Pero este verano cuando fuimos a Miami todo cambió, desde el primer momento Miami Beach nos entró más por los ojos y nos pareció mejor opción para tener una vivienda, es una ciudad más completa que Las Vegas, que salvo el ocio ofrece poco y Nueva York tiene muy mal clima (y es mucho más caro). Miami es una gran ciudad, dos millones y medio de habitantes, que hablan español, con buen clima todo el año, con un distrito histórico (Barrio Art Decó) impresionante, una vida cultural más rica que la mayoría de las ciudades de Estados Unidos y una playas para quitarse el sombrero, playas de arena blanca y agua color turquesa, que siempre están calentitas. La ciudad turística más multicultural de América. La proximidad con España es imporTante y los vuelos entre Madrid y Miami son directos y de los más baratos.

Así que el primer día de estar allí ya nos estábamos decidiendo a ver como estaban los precios allí, porque no tiene fama de barato precisamente. Pero en esto tengo que decir que hemos tenido muchísima suerte, hay una frase «A río revuelto, ganancia de pescadores». Como habrás visto en las noticias, Estados Unidos se encuentra en plena crisis hipotecaria y ahora te puedo dar datos objetivos sobre el por qué. Allí la hipotecas se dan como churros, olvídate de avales, nóminas y papeleo, poco más que con tu carnet te la dan, aunque seas moroso o tengas impagos. Así que era muy fácil comprarse una segunda vivienda porque no te ponen trabas en el banco, por otro lado los intereses estaban hace no mucho al 1% y han subido a un ritmo como el nuestro, lo que ha llevado a que sea insostenible el pago para muchísima gente, que antes de perder su casa ha preferido que el banco le embargue la casa de la playa, sólo en Florida y California se han embargado más de un millón de casas este año, así que el mercado se ha desplomado, porque los que no quieren que les embarguen (sería una mancha en su historial de crédito, que es el Santo Grial de los americanos) tienen que vender a precios muy muy bajos porque el mercado está saturado con todos los pisos embargados a la venta y la gente sin comprar por los intereses altos. Así que en medio de eso hemos llegado nosotros y la oportunidad como se suele decir, la pintan calva. Y bueno, no la hemos desaprovechado.

La historia del piso es una casualidad, como suele pasar, ¿recuerdas que el primer día mi madre y Javi donaron sangre para un hospital infantil? Pues mi madre no puede donar, cosa que ya sabía, pero se empeñó y lo pagó en que después de comer se sintió indispuesta (por decirlo finamente) y la llevamos al hotel a descansar. Javi y yo nos encontramos con una tarde libre que no podíamos aprovechar para ver cosas porque mi madre querría verlas, así que nos fuimos de compras, solución estándar al tiempo libre en USA. Nos fuimos a un gran centro comercial y allí vimos un stand de una inmobiliaria con una promoción de un rascacielos que era una pasada, nos acercamos a coger información y Javi quiso saber precios. El proyecto era para 2010 y el pisito más barato costaba 800 mil dólares, así que dijimos que no nos interesaba, pero nos dijeron que qué buscábamos, explicamos que éramos españoles que buscaríamos una segunda vivienda para venir de vacaciones, algo grandecito para venirnos contigo y sobre todo en Miami Beach, que es lo mejor de todo Miami y las cosas ya que se hacen se hacen bien. Total que nos dijeron en la inmobiliaria que tenían algunos pisos en la zona y que al día siguiente irían a por nosotros para enseñárnoslos… Imagina la cara de mis padres cuando volvimos de compras y les dijimos que al día siguiente nos íbamos a ver pisos para comprar…




A la mañana siguiente nos recogieron del hotel y nos llevaron a la mejor zona de Miami Beach, lo que se llama el «Millionaires Row», la Milla de los Millonarios, en Collins Avenue. Grandes edificios residenciales de lujo, en una gran avenida con el mar por un lado y la bahía por el otro. Paramos en un edificio precioso, muy grande con una entrada en voladizo, con una marquesina gigante y llegó el aparcacoches a por el coche, nos bajamos mirándonos entre nosotros diciendo ¿Qué hacemos aquí? Entramos dentro y la sensación es de estar en un hotel de 5*, una gran recepción de mármol, decorada con obras de arte originales, grandes jarrones, muy iluminada y elegante con su mostrador de recepcionista. Nuestro representante era Jorge, un argentino que lleva media vida en Miami, dejó su tarjeta en recepción y apareció Luisa, la representante de la vendedora y nos dijo que entrásemos, que nos enseñaba las instalaciones. Si te digo que éramos de lo más cateto me quedo corto, estábamos alucinando, nos enseñó el gimnasio, bastante grande y con aparatos nuevecitos, la sala de yoga, la sauna, la piscina está en reformas y están construyendo un «jardín paisajista» para lo que han hecho una derrama de 3 millones de dólares (de la que nos hemos librado), un restaurante privado italiano del edificio, la terraza con vistas a la bahía (y a las casas de los famosos que están justo en frente) y lo más alucinante, la marina del edificio para aparcar los yates… estábamos con la boca abierta. 
Nos preguntaron que qué vistas preferíamos si a la bahía o al mar, nosotros dijimos mar, aunque las vistas a la bahia son famosas porque es una preciosidad, sobre todo por la noche, pero para mi un piso en la playa tiene que verse el mar. Nos enseñaron un piso en la segunda planta que no nos gustó porque era de una 
mujer muy major y lo tenía decorado tan espantoso que ni entramos a verlo, había reformado el piso de un modo un poco raro y estaba tan saturado de decoración como una tienda china y no tenía vistas al mar sino a la avenida porque por la altura no se veía el agua. Nos dijo Luisa, que la vendedora tiene otro piso en el edificio, pero que el que quería vender era ese del segundo, pero que podríamos hacer una oferta por el otro y fuimos a verlo, es la décima planta, los pasillos del edificio son lo que te esperas de un gran hotel de lujo, no un edificio de viviendas, te aseguro que nunca pensé que existieran sitios así (a mi alcance); todo alfombrado, con cuadros, muy iluminado y con bastante buen gusto. Llegamos al piso y nada más abrir la puerta soltamos todos un «OOoooooohhhh», toda la pared frontal era de cristales con vistas al mar, entras directamente a un gran salón (más de 30 metros cuadrados) donde lo primero son grandes armarios empotrados, la zona de comedor, luego la de estar y el fondo que te comento, todo cristales con la salida a la terraza que también tiene cristales para que tengas las vistas del mar con los menos obstáculos posibles. El piso no está en primera linea de playa, está en el lado de la bahia, pero por la altura y porque entre los dos edificios de enfrente hay hueco se ve la playa y el mar perfectamente. A la derecha está el dormitorio de matrimonio que es muy grande, un vestidor, el baño y otra habitación más a modo de ropero. Al otro lado el otro dormitorio, otro baño completo y la cocina. El piso tiene 100 metros cuadrados con sólo dos dormitorios porque son todo piezas muy amplias, las ventanas son enormes, de modo que desde la cama estás viendo el mar en las dos habitaciones. El piso tiene las paredes lisas pintadas de colores, el salón es azul y el dormitorio color chocolate una pared y mostaza las otras tres (una combinación como la que tienen Miguel y Rosa en su casa que siempre me ha encantado), el baño es verde clarito, el otro color vainilla, como el dormitorio de invitados (vamos, tu cuarto). Los 4 andábamos por la casa embobados  es una pasada de piso, con todos los detalles y muy buenas calidades. Salimos del piso para ver el resto de instalaciones del edificio. Los americanos no suelen tener lavadora en casa, tienen que ir a la lavandería, este edificio lo que tiene es una pequeña lavandería en cada planta y la recogida de basuras también es en cada planta porque es basura neumática, sólo echas la bolsa por la portezuela y va a donde tiene que ir, y lo que me volvió loco del todo es que ¡En edificio recicla! Tiene recogida selectiva de basura, con sitio para el carton, envases y vidrio, que no es nada habitual en ese país. Y ya el remate pijo de la historia es que la casa está construida en perfecta armonia Feng-shui. Con el piso además va un trastero que también está en la misma planta y una plaza de garage.

Vista desde el piso

Vistas a la bahía desde el edificio. Eso que se ven son las mansiones de los famosos, podremos saludar a Alejandro o Paulina mientras estemos en la piscina 😛
Estábamos alucinados con lo que acabábamos de ver, si tenía alguna duda de que quería comprar un piso allí acababan de esfumarse, me acababa de enamorar de ese piso y de ese edificio. Seguimos viendo todo porque hay mucho que ver allí, el edificio es lo que se llama un Condominio, una comunidad privada que tiene servicios similares a los de un hotel, por ejemplo seguridad, recepcionista, aparcacoches, mantenimiento y luego las instalaciones que te he contado, que si sauna, piscina, gimnasio… en el pago de la comunidad incluye el aire acondicionado de la casa que es centralizado, el agua caliente, televisión por cable, acceso a Internet, seguro del piso (tenemos un seguro antihuracanes y todas las ventanas y las puertas a la terraza tienen un cierre especial muy fuerte para proteger el piso en caso de huracán) y no sé cuantas cosas más, para que prácticamente no tengas otros gastos mensuales. Desde el edificio vas andando a la playa y a 10 minutos en coche está el centro de Miami Beach y el barrio Arte Decó y muy cerca de unos de los puentes que van de la isla a la ciudad de Miami, en media hora llegas desde el aeropuerto.

Salimos de allí alucinando, nos fuimos a ver otros pisos, por esa zona, salimos de Miami Beach hacia el norte a otros complejos y vimos pisos más grandes o en mejor situados con respecto a la playa, vimos tres o cuatro más, pero al verdad es que los 4 estábamos ya «enamorados» del otro y por mucho que viésemos no creo que cambiásemos de idea, así que quedamos al día siguiente para ver más, pero cuando llegó Jorge le dijimos que no queríamos ver más, que nos quedábamos con el 10º. Y ahí empezó todo.

En USA las cosas no son como aquí, tú haces una oferta por el piso, el dueño contraoferta, etc. Nosotros hicimos la oferta que nos recomendó nuestro representante y además la dueña correría con nuestros gastos de la operación (notaría, escrituras, constitución de la hipoteca,etc) hasta 10.000$ para que no tuviésemos que pagar nada más por la compra. Ella paga a su representante y al nuestro su comisión. Y al día siguiente ya fuimos a firmar el contrato de compraventa y dimos el dinero de la reserva del piso. Y todo esto te hablo del cuarto día que estábamos en Miami, todo se hizo en un tiempo record.

El comedor es lo que menos nos gusta por los espejos, los quitaremos.


¡Me encanta el dormitorio principal!

Nosotros nos fuimos de Miami ese día, nos fuimos a DisneyWorld, Bahamas, etc. Cuando volvimos a Miami para volver a Madrid al final de las vacaciones pasamos la entrevista, para vivir en esa comunidad tienes que ser aceptado, no sólo con pagar te puedes comprar allí la casa, tienes que pasar una entrevista y te investigan para ver si te consideran apto. Nos estuvieron haciendo preguntas y completamos formularios sobre nuestra vidas, educación, ingresos, etc. Luego ellos nos investigaron, si teníamos delitos, historial económico, esas cosas. No hubo ningún problema y nos avisaron que pasamos bien la entrevista y el condominio dio el visto bueno a la venta a las pocos días. La hipoteca la hemos pedido allí mismo y ese último día también fuimos a la entidad que nos la hace a completar todo y una entrevista con el que ha llevado nuestro tema, él nos felicitó por la compra, dijo que hacía muchos años que no veía un piso como el nuestro por ese precio (ni lo digo porque me da corte), lo cual nos hizo sentir más contentos por el fregao de otra hipoteca en el que nos estábamos metiendo.

La estrella roja es donde está el piso, en el centro de la isla.
Ahora piensa en el blog en todos esos días, tú me conoces ¿¿Tú sabes lo que me costó callarme todo esto mientras estábamos allí?? Todos los días de contaba lo que hacíamos, pero me mordía la lengua sobre lo de la compra. En realidad no ha sido nada fácil, ha habido muchos contratiempos y líos  porque no están acostumbrados a una hipoteca a extranjeros, nuestros documentos y los suyos son distintos, a mitad del proceso el gobierno americano intervino en el mercado y cambio la ley hipotecaría, que nos afectó y complicó las cosas. Ha sido un proceso de casi 4 meses muy largo, con altibajos y momentos en los que creíamos que todo se iría al traste. El remate ha sido que nosotros hace más de una semana que firmamos ante notario los papeles de la hipoteca y la compra (el paquete de Fedex que llegó la semana pasada), nos pidieron que lo firmásemos en un notario en la Embajada de Estados Unidos, pero nosotros dijimos que en uno español, si era necesario hacíamos un reconocimiento de la firma para que fuese válida allí, pero mejor nuestro notario de confianza. Lo que si habíamos pedido desde el primer momento es no tener que ir allí a firmar, que era una lio y sabíamos que tendríamos muchísimo trabajo como para escaparnos sólo por un trámite.

Este es tu cuarto 😉
La jugada final de la compra ha sido que nos hemos quedado con el piso totalmente amueblado y con los electrodomésticos (entre ellos una tele de plasma y dos teles de 32″) a cambo de que se quedase el inquilino de la dueña, que lo tenía alquilado un mes mas. Hemos dicho que si y además posiblemente también nos lo alquilen en Diciembre, pero en Enero no, porque es cuando queremos ir que Sole ya había cogido fecha, con Cesar y Mari unos días en Enero para terminar de montar el piso a nuestro gusto y luego en torno a Marzo un viaje en familia a que Carlos, Victoria y Bartolo conozcan Miami y su nueva casa.

El baño del dormitorio principal.

La cocina es chachi chahi 😀 Y nos la quedamos tal y como la ves, con todo.

Pese a que te lo estoy contando, cuando anoche nos llamaron para decirnos que la vendedora acababa de firmar y que las escrituras del piso ya estaban a nuestro nombre no nos lo creíamos, todavía ahora, pese a que dije que no pondría nada hasta que no estuviera hecha me da miedo a que algo todavía salga mal. Nunca creí que fuese tan complicado comprar una casa en el extranjero, pero ya está hecho ¡ya tenemos casa en Miami!

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